El pRoFeSoR MoRiArTy ha vuelto. Vale, nunca se ha ido y sigue con esa extraña manía de hablar de sí mismo en tercera persona. Sí creías que después de FRiKiWoRLD se iba a callar para siempre vas listo. En esta nueva superproducción te invitamos a participar y a dejarte las neuronas escribiendo lo que te salga del modem. Bienvenidos a la trepidante aventura del sinsentido cibernético... bienvenidos a TeLeMaNdRiL.

sábado, diciembre 10, 2005

Primero dispara, después pregunta

Premisa número 1: todos los delincuentes son humanos.
Premisa número 2: todos los humanos son humanos.
Conclusión: todos los humanos son delincuentes.
Bastante tonto ¿no? Así a primera vista, cabe pensar que quien haga gala de semejante teoría como base de su trabajo, es simplemente gilipollas. Pues no, amiguitos, este modo de pensar no sólo se corresponde a los débiles de mente, a los gilipollas en general, a nuestros queridos miembros de la SGAE o los tontos del culo. Visto lo visto, también entran en ese saco de elucubraciones conspiratorias, del ser humano contra el arte, los responsables de las productoras cinematográficas que ven al espectador o al miembro de la prensa 'invitado' al preestreno de turno, como un peligroso delincuente ante el que sólo cabe, sino el control más absoluto, la presunción de culpabilidad y la mirada de reojo. Para muestra un botón: première de turno. Un férreo control sobre los periodistas que cubren el estreno pasa por una identificación que requiere expresa invitación previa. DNI, carnet de prensa, invitación, comprobación telefónica... vale, ha habido suerte. En condiciones normales, pasaríamos a ver la peli, y luego a casita que es tarde. Pero cabe la posibilidad que aún llevando los papeles en regla a ojos de la productora, fuésemos seres malvados e insolidarios y durante la proyección nos dedicásemos a grabar la peli vía cámara de vídeo, teléfono móvil con cámara o mechero espía para colgarla posteriormente en internet. Y como malo es fiarse de todo el mundo y peor aún si se trata de un plumilla, buscamos la solución. Esta diatriba se resuelve haciendo que todo quisqui que asista al preestreno pase por un detector de metales, sea registrado meticulosamente por un guarda de seguridad, y deje en un rincón a vista de los responsables de prensa de la productora el ábrigo, el bolso, el móvil y ya puestos las gafas, el tabaco, los zapatos y cualquier otro artilugio capaz de ocultar una minicámara, como tantas veces hemos visto en el cine. Y digo yo, ¿para cuándo preestrenos en plan nudista? Uno llega a la sala de la productora, deja su ropa en una taquilla, y en pelota picada se sienta tranquilamente a ver la película, ésta termina, se vuelve uno a vestir y aquí paz y después gloria. Aún así sería un avance, actualmente no hay taquillas para dejar los objetos susceptibles de captar imágenes en movimiento (teléfonos móviles, bolsos...), sino que estos han de ser dejados en un rincón que no esté dirigido hacia la pared en la que se proyecta la cinta. Y vuelvo a decir, si aún prometiendo que uno va de buena fé a ver la película y nada más y la productora no se fía, cuando me dicen que deje mi móvil, mi bolsa o mi abrigo en un rincón, ¿me tengo yo que fiar de que no me lo robarán?
Pero aún así siguen la sospechas... Lo que realmente debería hacer la productora es bajarse la película directamente de internet (para borrarla nada más verla, vive Dios) y ver la calidad de la copia, para que comprobasen que a día de hoy, en contadísimas y raras ocasiones uno se encuentra con una versión screener (grabada en una sala directamente de la pantalla) de las películas en cartel, sino que lo que uno se encuentra son los copiones (versiones definitivas del montaje) que son propiedad de la misma productora. El enemigo en casa. No creo que desconozcan el dato, así que en vez de tocar los cojones sobremanera a quienes van a cubrir el estreno para que luego hablen de la película y animen al público a que se gaste el dinerito, que se dediquen a buscar al que ripea los copiones y que le crucifiquen, que le arranquen los ojos y le destierren. Pero no, resulta mucho mejor el procedimiento rutinario, "perdondad que os registremos, os cacheemos y os tratemos como a delincuentes, lo hacemos sólamente por aparentar, somos nosotros los que pirateamos".
Y en el caso de los screeners, ¿no será más fácil que en una sala normal y corriente, y no en un pase de prensa, uno cuele una cámara y en la promiscua intimidad de la oscura sala en cuya entrada aún no exigen pasar por un detector de metales, se dedique a copiar la película? Pues las productoras no lo tienen tan claro, total, si lo hiciesen para evitar desvelar un final sorprendente, o los pormenores de una trama interesante... pero siguen mirando de reojo, hasta en casos como el preestreno de King Kong, como si a estas alturas nadie supiese su enrevesado argumento (un grupo de intrépidos aventureros encabezado por un chico, una chca y un graciosillo se van a una isla remota, allí encuentran un mono enorme que lucha con dinosaurios, que se enamora de la chica, es raptado por la troupe de intrépidos turistas, es exhibido no sin ciertos reparos en los Etas Unis, se escapa, siembra el caos, se sube a lo alto de un edificio, es abatido por unos aviones, se estampa en el suelo, muere, la chica llora y termina liada con el chico, fin). No será tan simple, amigo Moriarty, dirá alguno, sin duda muy educado. Pues nada, si tienes reparos en ir a verla al cine, busca en internet, que seguro que algún desaprensivo ya la ha colgado. Seguro que algún plumilla que logró superar las hercúleas pruebas a las que someten las productoras. No me extraña que primero disparen y después pregunten...

"Tened cuidado, Telemandril os vigila"

jueves, diciembre 08, 2005

El violín y la furia

Contemplando los increíbles tonos malvas y los aterciopelados naranjas con los que el día se despide hasta mañana, me sobrevienen las no menos impactantes notas del violín con el que Anne Sophie Mutter acaricia y adora el tercer movimiento del verano de las cuatro estaciones de Vialdi. Hoy la he venido escuchando de camino al trabajo, con el volumen del mp3 a 3/4 de su potencia, para que cada una de las acometidas de la virtuosa alemana sobre el Stradivarius se alzase sobre el ensordecedor y furioso ruido que los vagones del metro y de la RENFE perpetúan al desvirgar los túneles que horadan Madrid. Y el tema se acaba. Y entonces se me acaban las esperanzas por dar de mí una imagen refinada y tocada por a saber qué varita mágica que me ofrece poder disfrutar de los pequeños placeres de la vida. Y no es que no los disfrute con cosas mucho más provechosas tanto en el plano espiritual como en el púramente físico, pero tras escuchar la última nota y abrir los ojos y darme cuenta de que me tengo que bajar en una estación para coger otro tren y después otro más POR LAS PUTAS OBRAS, emblema y significante de este rincón del planeta, me doy cuenta de que, por mucho que algunos hagan un esfuerzo, Madrid es una ciudad tercermundista, una jodida isla bananera de asfalto en la que alguien que en su maldita vida ha montado en metro o autobús (sin contar inauguraciones en las que todo funciona a la perfección) y sólo se mueve con chófer ha tenido la brillante idea de hacer todas las obras imaginables A LA VEZ. Que luego Madrid va a ser muy bonito, muy funcional y el resto de países del mundo se van a cagar de envidia. Desoyendo la pequeña vocecilla que me pide que siga manteniendo un tono cordial y alejado de la más soez sordidez, sólo encuentro una respuesta a esa idílica situación: por mis cojones. Se acabarán las obras de la M30 y empezarán las de la M40. Terminarán las de las líneas 2 , 3, 8 y 10 de metro y comenzarán con los cortes en la 4, la 5, la 6, la 7, la 9, la 11 y la 12. El megaintercambiador de la muerte de Príncipe Pío será una realidad (con problemas de atascazos, hagan sus apuestas), y se montará la de San Quintín con obras similares en Cuatro Caminos, o en Aluche. Se anunciará el fin de la huelga encubierta de los maquinistas de RENFE y volverán las huelgas oficiales. La N-V dejará de parecer una etapa del rallie de los 1000 lagos y empezarán a liarla con la carretera de La Coruña. El agua sustituirá a las grúas monolíticas en el Manzanares y éstas seguirán trajinando en las faraónicas obras del Metronorte y el Metroeste multiplicadas como los panes y los peces. Las obras del intercambiador interestelar de Sol no impedirán que la gente se tome las uvas delante del relojito de la Casa de Correos pero se preparará un proyecto similar para la Gran Vía (¿por qué no?). Con un poco de suerte, se confirma la pesadilla que tuvo Paco Rabanne para la entrada del nuevo milenio pero con un margen de error en cuanto al lugar y la fecha, se escoña la estación MIR en el centro de la península y tenemos obras para los siguientes 1.200 años. Ni un hogar sin lumbre, ni un madrileño sin una zanja o una valla que le joda de día y de noche. Y ante eso, ni Anne Sophie Mutter ni el mismísimo Vivaldi pueden hacer gran cosa.
¿Por qué demonios piensan que he tardado tanto en volver? Pues por qué va a ser, por las putas obras...

"Tened cuidado, Telemandril os vigila"

miércoles, julio 06, 2005

Ya no estamos preparados para tí

A la ville de... ¡MATRIT! (vocalización a la remangillé propia de la francofonía). Gallardón, ZP, Trini, Espe y toda la trôupe de Madrid 2M12 abrazándose con regocijo y alegría... espera no, que al final se han llevado la palma los londinenses... la madre que les parió, si nuestra candidatura era la más sólida, la más apoyada, la más mejor... esto se les ha debido pasar por la cabeza a los miembros de la candidatura española, a los de la estadounidense, quizá menos en el caso de Moscú y sobre todo, por los millones de cabecitas francesas que veían cómo su maravillosa torre Eiffel se quedaba sin sus aritos de colores por tercera vez consecutiva. Y es que no aprenden, aquí en la piel de toro, lo de ir de favoritos por la vida y meterse el batacazo padre lo tenemos asumidísimo. Y si no echar mano a las hemerotecas para ver el boato con el que la prensa alaba las enormes posibilidades que tiene siempre el combinado nacional del deporte patrio y, posteriormente echarle un vistazo al puesto en el que quedamos.
Reconozco que la candidatura de Madrid, por lo menos lo que nos han enseñado, carecía de fisuras, se presentaba perfecta, claro que uno sólo podría considerarse favorito si enfrente, en vez de estar las ciudades que han resultado finalistas en Shangai, Londres y París, hubiésemos tenido, por poner un ejemplo, Bagdag o las islas Feroe. Olvidando "divertidísimos" episodios, como el protagonizado por un "graciosísimo" (ojo a las comillas) Zapatero haciendo cucamonas al más puro estilo Mr. Bean mientras Gallardón agradecía la colaboración del presidente del Real Madrid a la causa olímpica -se comentaba que esa "jocosa" reacción se debe a las simpatías del presidente por el F.C. Barcelona, mi teoría es bien distinta...), es triste ver que se ha perdido la posibilidad de organizar unos juegos olímpicos cuando a fecha de hoy, día de elección de la sede, más del 80% de las instalaciones programadas ya están construidas. Y es que si hay algún tipo de competición o de evento en el que Madrid arrasaría en capacidad de organización es en obras. Madrid, capital internacional de la excavadora. Qué idílicas hubieran resultado dos semanas de olimpismo sin una puta obra a medio terminar... de todos modos, para qué coño queremos unas olimpiadas si con un poco de imaginación nos las podemos montar por nuestra cuenta. 500 metros vallas, de Gas Natural, de Telefónica, del Canal de Isabel II, de Madritel, del Metro, del Ministerio de Fomento... salto de longitud, para evitar las zanjas que horadan cada 10 metros la ciudad... 100 metros lisos, para alcanzar el puto autobús que si no lo coges te toca esperar tus buenos 15 minutitos (en el mejor de los casos)... pentatlón, coge la M30 si te atreves, cógela... lanzamiento de martillo, hidráulico, eso sí, en esos sancta sanctorum que son los recintos de las obras, de los que se podría sacar el público para tan peculiares olimpiadas, esos cientos de jubilados ociosos que, desde la barrera, suelen dar indicaciones para que todas las obras queden como Dios manda...
Quizá la enorme tristeza que provoca el haber sido eliminados a las puertas de la final (había que contar con ello, qué caray), pueda redimirse con esa sana costumbre ibérica de disfrutar con las desgracias ajenas, seguramente los franceses estarán más jodidos, y ya ves, ni han destrozado el auditorio shangainés ni se han alzado voces pidiendo la crucifixión de Jacques Rogge, presidente del CIO, ni nada de nada (de momento, eso sí).
Por otro lado, los más pesimistas auguraban 7 años de un Madrid patas arriba con obras y más obras en el caso de que hubiese sido sede de los juegos del 2012, para poder estar todo a punto para ese año. Como si la capital fuese un vergel en el que la presencia de un pico y una pala fuese más extraña que ver a Belén Esteban leyendo un libro. Madrid es y será, mal que nos pese, la capital mundial de la obra (que no se me entienda mal, esto no tiene nada que ver con Escrivá de Balaguer), ya me temía yo una mascota para los juegos más castizos de la historia, "Obrerín", un muñeco disfrazado de operario con su artesa y su paleta de albañil lista para enfoscar, protagonizando una triunfal entrada al estadio olímpico a lomos de una tuneladora (esto lo montan los de la Fura dels Baus y, como suele decirse y si se me perdona la expresión, se caga la perra).
En fin, como llevan diciendo los compatriotas de Napoleón, de Baudelaire y de Georgie Dann (pensad en él antes de malmeter contra los franceses), otro año será. Esta tentativa, no obstante, nos ha dejado como herencia un nuevo icono kitsch para amantes de lo friki, esas miles de pulseritas rojas que apoyaban una candidatura que ya forma parte del "podría haber sido". No las tiren, dentro de unos años volverán, como ha vuelto Naranjito y tanta muestra del imaginario ochentero, y su valor será incalculable.
Sólo me queda desearles ánimo a aquellos que se sientan defraudados o profundamente decepcionados con la eliminación de nuestra candidatura, como es el caso de Gallardón y Cía. que, con la misma desesperación con la que Gollum perseguía un anillo, se fueron también a tomar por culo para ver si se podían conseguir 4 más para completar la banderita olímpica que nos ofreciese la posibilidad de darnos a conocer al mundo, no olvidemos que hasta Barcelona 92, gran parte del imperio del Whopper, por ejemplo, pensaba que España era un país al sur de México.
Despidámonos con las palabras de Gallardón una vez que tuvimos la certeza de que la sede no iba a ser la villa y corte; "Madrid tendrá un día los juegos olímpicos". Y que nosotros lo veamos, señor alcalde, que nosotros lo veamos.

"Tened cuidado, Telemandril os vigila"

lunes, mayo 23, 2005

Hasta luego Lucas...

Se acabó todo lo que se daba. El pasado día 19 de mayo fue para unos una bendición y una maldición al mismo tiempo, el principio del fin o el fin del principio, el final de una etapa o como se quiera llamar. Esta fecha fue la elegida para que gentes de todo el globo pudiesen saber por fín el modo en el que un tal Anakin Skywalker se transforma en ese malo malísimo de respiración asmática, amo y señor del lado oscuro y del imperio, que responde al nombre de Darth Vader. La historia, dividida en 6 partes (si obviamos otras 3 restantes, episodios VII, VIII y IX, que por lo visto nunca serán rodados), queda cerrada. En resumidísimas cuentas, el universo se divide en buenos (Jedis) y malos (Sith), con millones de seres interplanetarios que de no poder entrar en esos dos sacos, podríamos calificar de chusma. Pero la convivencia en la galaxia no es pacífica, y siempre andan en guerra unos con otros. Los malos, por su parte, son los más activos en este sentido, persiguiendo el lógico objetivo de dominar todo el universo. Pero los buenos se lo impiden porque creen en la paz entre los pueblos, las razas y los planetas. Con esta sana motivación crean un Senado que dirime los asuntos intergalácticos y, mira tú por donde el máxmo representante de este Senado es el más malo de todos. Mientras tanto, los buenos viven la fantasía de haber encontrado un niño que será, según una profecía, el que traerá la paz a la galaxia. Pero conforme va alcanzando la madurez, este personaje deja crecer en su interior el rencor, el odio y la envidia, y terminará siendo el pupilo de ese perverso ser que encabeza el Senado galáctico. Tiempo después se transforma en el jodido amo del Imperio (nueva forma jurídica de organización interplanetaria), que trata de aplacar los ataques de una resistencia que apoya la república, encabezada, cágate tú, por sus propios hijos. Pasa el tiempo, los malos siguen haciendo el mal, lógicamente, fabricando una suerte de pelotas de golf gigantes (esrellas de la muerte) capaces de desintegrar un planeta entero. Los buenos, por su parte, dedican su tiempo a sabotear los planes de los malos hasta que llega un día en el que se enfrentan el padre malo y el hijo bueno, el bueno gana y todos felices. Bueno, más o menos, como disclaimer diré que para evitar acciones legales por parte de freakyfans de la saga, el mero hecho de haber leído el susodicho resumen me exime de cualquier responsabilidad penal o procesal (que los hay muy suyos y con muy mala leche).
La cuestión que nos lleva a este punto es la siguiente, ¿Y AHORA QUÉ?
Han pasado 28 años, que se dice pronto, y sabemos que hay gente que sólo vivía para ver lo que mostraban las pantallas de los cines de medio mundo el pasado día 19 de mayo. ¿Cómo sobrellevaron los fans de "El señor de los amillos" (los de verdad, no los de postín que se leyeron los libros dos meses antes del estreno para dárselas de listos) el fin definitivo, el cierre de la trilogía sabiendo que nunca más se rodarán más partes de las aventuras de Frodo y sus amiguitos? ¿O los de la injustamente vilipendiada trilogía de Matrix?
Lo más probable es que los más acérrimos fans de la saga de George Lucas sean los primeros en comprobar la durabilidad de los deuvedés, porque a falta de más aventuras y con el megapack con las seis películas que con toda probabilidad aparezca en navidades, habrá quien se obceque en aprenderse los diálogos de memoria, las coreografías de las luchas, el movimiento de cejas de Yoda...
Personalmente no me considero un fan de los que se rompen las vestiduras en cuanto suena la clásica fanfarria de John Williams acompañando las letras que van despareciendo en el horizonte, si bien me provocan ese puntito de emoción por constituir el comienzo de una nueva aventura que enlaza con las que de niño tantas veces he visto. No obstante, ni con toda la tecnología digital de la que Lucas ha hecho gala en las 3 últimas partes de la saga (las 3 primeras sobre el papel), se ha podido igualar, no ya solo la novedad, sino incluso el impacto de los efectos especiales que tuvieron los episodios de 1977, 1980 y 1983.
Viendo los resultados económicos conseguidos por la exhibición del episodio III y de la explotación de las 5 partes restantes, es más que probable que ese desfase se la traiga a Lucas al pairo. Por esto mismo, si nos preguntamos a qué cojones se dedicará el director con el corte de pelo más hortera de todos los tiempos, podríamos suponer que si quiere, podría dejar para siempre las cámaras y los platós para dedicarse a la saludable ocupación de rascarse el ombligo o las partes que considere menester allá en su Rancho Skywalker. Que es básicamente lo que termine haciendo, puesto que, después de haber terminado su misión en este mundo, como muchos pensarán, declaraba que ahora tendría más tiempo para dedicarse a una de sus pasiones, el cine experimental. Miedo me da, ¿qué considerará "experimental" un tipo al que hay que reconocerle una desbordante imaginación capaz de parir universos y bichos más raros que cualquier otra cosa vista en el cine?
Al hilo de esta última cuestión, leo que J.K. Rowling, la madre literaria de Harry Potter, está hasta los mismísimos de escribir las aventuras del famoso mago, por lo que tras publicar los dos últimos volúmenes con sus andanzas en Hogwarts, que ya tiene escritos, se va a dedicar a escribir novelas para adultos.
Como veis, todo toca a su fín, amiguitos, El señor de los anillos, Star Wars, Marix, Karate Kid, Harry Potter... ¿qué nos quedará el día de mañana para poder soñar con una fecha en la que saldremos de dudas sobre las aventuras desarrolladas en más de una parte? Es por eso mismo por lo que no puedo dejar escapar un suspiro de tristeza al ver a un magulladísimo Anakin Skywalker enfundarse en un traje, una capa, una máscara y un casco más negro que el sobaco de un grillo momentos antes de gritar, con la voz del genial Constantino Romero eso sí, un triste y fiero ¡¡¡NOOOOOOOOOOOOO....!!!

"Tened cuidado, Telemandril os vigila"

martes, mayo 03, 2005

Pero qué ascazo de atascazo

Evolución: Desarrollo o transformación de las ideas o de las teorías: evolución tecnológica; la evolución de la ciencia. Esta es una de las definiciones que hace la Real Academia de la Lengua Española de la palabra transcrita. Ahora bien, tomemos la siguiente ecuación:
- Año 1967, Seat 600, trayecto Madrid - Alicante = 9 horas.
- Año 2005, Mercedes SLK, trayecto Madrid - Alicante = 9 horas.
Seguro que sale algún listo que dice que las 9 horas del segundo caso son una exageración, pues que trate de hacer el trayecto en menos tiempo en pleno puente de Mayo. Acabáramos. Molaría que alguno de los 6 millones, que se dice pronto, de ciudadanos que se lanzaron a la vorágine del asfalto durante estos días leyese esto y nos comentase sus consejos y trucos para hacer más llevadero el jodido atasco. Todos los hemos sufrido, con mayor o menos paciencia, nos las hemos querido dar de listos saliendo a una hora en la estábamos segurísimos de que íbamos a ir solitos por la carretera y hemos soltado un lánguido y resignado "joooodeeeer..." cuando la cosa empezaba a complicarse al sufrir las primeras paradas en la procesión de San Ralentí, ¿a que sí? Pasemos a dar un somero repaso a todas las etapas en las que se desarrolla un atasco como Dios manda:

Antes de salir:
  • Cargar el coche: da igual que tengamos un 600 o un trailer de mercancías, siempre alguno de los ocupantes del vehículo va a tener que transportar una maleta o una bolsa de deporte sobre las rodillas, porque entre bultos, bolsas y mil historias en el maletero no cabe ni un tamagotchi.
  • Contra el mareo: lo de la Biodramina es un invento nuevo. Y si no, que alguien eche la vista atrás hacia los tiempos en los que el remedio para el mareo era el famoso brebaje conocido como "Agua del Carmen", liquido de alta graduación alcohólica y de sabor anisado del que se solía tomar una cucharadita antes de meterse en el coche. El que suscribe, a estas alturas, aún no ha probado a combinarla con Coca Cola y unos hielitos, pero todo se andará.
  • Salida escalonada: ante la avalancha de desplazamientos, la DGT aconseja siempre que la gente salga escalonadamente. ¿Qué cojones significa esto? ¿Cómo demonios podemos saber a qué hora saldrán los otros 5.999.999 vehículos para escalonar nuestra salida? ¿Será cuestión de esperar pacientemente en la ventana vigilando la densidad de tráfico de la carretera que tenemos más a mano y en el momento en el que veamos que no hay muchos coches circulando, gritemos "AHORAA..." y bajemos con los bártulos al coche saliendo disparados hasta nuestro destino?
En el coche:
  • ¡Maldición!, tenía que haber ido al baño, bueno, ya pararé en una gasolinera. Eso, ya pararás.
  • Primeros síntomas del atasco, paradas intermitentes. Ante el coche aparece una hilera de vehículos que se pierde en el horizonte; uno no pierde la paciencia, "seguro que ha sido un golpe". La cosa se va complicando, "seguro que ha sido un puto meteorito que se ha estrellado en medio de la carretera".
  • Atascazo. Forma de soportar el suplicio número 1: la radio.Modalidades:
  1. Radio fórmula: desengáñate, en 9 horas, tendrás suerte si escuchas una docena de canciones que te puedan gustar, aunque por experimentar que no quede. Mucho cuidado con sintonizar cosas como "Kiss FM", no descarten que, tras unas cuantas horas escuchando tonadillas melosas y tristonas de hace 20 años, cualquiera de los pasajeros (incluido el conductor) abandone el vehículo y emprenda, a pie, un lento caminar hacia el horizonte, para llegar hasta el mar y arrojarse como hacen esos simpáticos animalillos, los lemmings.
  2. Carrusel deportivo: altamente desaconsejable, por una sencilla razón. Un locutor narrando un partido de fútbol a una velocidad de vértigo y uno parado en medio de una carretera nacional. En una jugada de contraataque o en un gol, uno, llevado por la emoción, puede terminar soltando el freno o pisando a fondo el acelerador con el consiguiente hostión al coche de delante. Y da igual que el conductor de ese coche sea de tu mismo equipo, si tras el golpe le ves salir, ten por seguro que no es para darte un abrazo para festejar una jugada.
  3. Tirar de casstettes o de CDs. Al final viene a ser lo más práctico, uno escucha la música que le sale de las narices, incluso con la novedad del mp3, se pueden pasar las 9 horas sin cambiar de disco. El principal problema viene a ser siempre las discusiones que se crean en el coche sobre la conveniencia de escuchar un disco u otro. Sean comprensivos, vayan turnando los discos, que hay tiempo.
  4. Cassettes de chistes de Arévalo. Prueben a hacer la colección entera, nadie sabe cuántas existen, hay rumores que dicen que tantos como gasolineras hay en España.
  5. Escuchar una bonita e interesante tertulia política: exactamente, para eso te vas de vacaciones, campeón.
  • Atascazo. Forma de soportar el suplicio número 2: conversar: nunca se produce una dedicación exlcusiva durante los viajes, por varios factores, salivales, se acaba hablando de todo, puede derivar en discusiones... aunque suele ser de lo más agradable. No descarten la posibilidad de transcribir toda la conversación que se tenga en el coche, que 9 horas de cháchara pueden dar dos buenos tomos de modernas novelas de caballerías.
  • Atascazo. Forma de soportar el suplicio número 3: cantar; sí, has leido bien, cantar. Si uno ha sido niño alguna vez o ha viajado con niños lo sabrá bien. Ojo con esta opción, porque es la más peligrosa. Cantar durante 9 horas las canciones de mis adorados payasos de la tele, a saber, "En el aaauuto de papaaa...", "cóooomo me pica la nariiiiz..." o el universal "Hola don Pepito, hola don José..." puede provocar lesiones cerebrales irreversibles. Moderación, amiguitos, moderación.
  • Atascazo. Forma de soportar el suplicio número 4: jugar al veo-veo. Otro clásico del entretenimiento familiar a bordo del coche. Prescindan del mismo cuando el conductor manifieste evidentes síntomas de cabreo. Imaginen: "Veo veo" "¿Qué ves?" "Una cosita" "Y qué cosita es" "Empieza por la U" "¿Qué será, qué será, qué será?" "¿Unicornio?"; "¿ungüento?"... El conductor podría dar con la respuesta diciendo, a voz en grito, "¡¡¡¡UNA-PUTA-CARAVANA-DE-JODIDOS-COCHES-QUE-ME-TIENE-HASTA-LAS-MISMÍSIMAS-PELOTAAAAS!!!"
  • Atascazo. Forma de soportar el suplicio número 5: contar el número de alimañas y animalillos (ardillas, conejos, perros, gatos...) convertidos en sellos tras ser tristemente aropellados.
  • Atascazo. Forma de soportar el suplicio número 6: jamás de los jamases te propongas este día para dejar de fumar.
  • Me cago el la leche puta, ¡dónde coño hay una gasolinera que no me aguanto máaaaas...!
  • Atascazo. Forma de soportar el suplicio número 7: si la cosa pinta mal, pon un tapete encima del capó del coche y busca voluntarios entre los demás vehículos para echar una partidita al mus, al bingo o al Trivial, que seguro que alguien lo ha metido en el coche para jugar durante el puente.
Enhorabuena, has llegado a tu destino:
  • Descarga el coche mientras sueltas la ya clásica frase "¿Pero para dos días para qué coño habéis traído siete maletas?"
  • Meada olímpica.
  • Asúmelo. Entre el tiempo que te ha llevado llegar, deshacer las maletas, y dormir, y calculando lo que te llevará volver a recogerlo todo y el nuevo peregrinaje automovilístico, te quedan 12 horas para disfrutar como un marqués tu bien merecido descanso.
Por lo demás, ya se sabe, precaución amigo conductor, la senda es peligrosa, nada de consumir bebidas alcohólicas antes de ponerse al volante, cuidadito con los pico... con la Guardia Civil, mira Pepe, qué bonitos los toros de Osborne... Pero sin duda lo mejor de todo, tras haber dedicado 18 horas de tu tiempo al doble atasco, son las explicaciones a la vuelta del puente. "No sabes lo bien que me ha venido este puente, necesitaba desconctar de la ciudad, del ruido, de los coches..."

"Tened cuidado, Telemandril os vigila"

lunes, mayo 02, 2005

For those about to rock...

Seguramente habrá quien me reproche la obstinada fascinación que me procuran las ministras de la cuota, porque, para el que no lo sepa, este nuevo articulillo vuelve a versar sobre una de las dos vecinas de moda, concretamente sobre la que ocupa la planta superior del chambao que comparten, Carmen Calvo.
Me juego lo que quieran a que la otra mitad del binomio, María Antonia Trujillo, desconocía por completo los gustos musicales de la ministra de cultura, pues de ser así, dudo mucho que la hubiese invitado a mudarse al piso contiguo. Resulta que, en cuanto tiene la ociasión, Calvo, paradójicamente, se desmelena. Por ejemplo, asegura guardar una chupa de cuero en su despacho; sí, yo también lo había pensado, seguro que también guardaba unas esposas y un látigo para aleccionar a todo aquél que ose saltarse a la torera los derechos de autor... "has sido un chico muuyyyy maaaalooooo..." Pero no, resulta que esta confesión no tiene nada de fetichista, la ministra e declara una acérrima fan de la música heavy, según confiesa en la revista Rolling Stone, motivo por el que, en caso de salir zumbando a un concierto, guarda esta prenda en su despacho para ir pretrechada de acuerdo a la ocasión (de ser este despacho del tamaño del de su coleguita, podría albergar un vestuario que no desmerecería al del musical de "La bella y la bestia", por cierto). ¿Se imaginan a esta mujer pegando saltos en un concierto de Molotov? Yo tampoco, pero asegura no sólo pegar botes al compás de las guitarras, sino que ordena hacer lo mismo a los escoltas que la acompañan, "Los de seguridad se notan mucho. Les digo que bailen o que se pongan donde no se les vea mucho", confiesa, así que ya saben, si van a un concierto heviezorro y se encuentran a dos tipos vestidos en plan "Men in black" saltando, busquen que se encontrarán a Carmen Calvo.

La ministra Carmen Calvo en pleno cásting para la próxima película 'Grease 3'


Por otra parte, me imagino a la sufrida María Antonia Trujillo en su "casita", tratando de leer un libro o intentando ver la televisión, todo de forma infructuosa, con las paredes retumbando a su alrededor gracias al estruendo del equipo de música de su vecina de arriba, en el que suena, una y otra vez, la discografía de Metallica, grupo del que Calvo se considera fan número uno. ¿Será porque fue esta la formación que emprendió una feroz campaña contra Napster, hasta hacer que este servidor, pionero de los servicios P2P o de descarga de música se fuese al garete? Casualidades de la vida. Por si quedan dudas de esta sufrida admiración por el grupo, ahí la tenemos compartiendo caché con grupos como Söber, Los Suaves, Hamlet, Porretas o Barón Rojo en la presentación del documental "Some kind of monster" en el que se cuentan las peripecias y vicisitudes de la banda de James Hetfield.
Que la ministra se confiese fan de la música heavy me parece perfecto (aunque personalmente advierto cierto tufillo electoralista...), para gustos los colores evidentemente. Lo que ya no me resulta tan evidente es la siguiente perla:

"Un concierto de rock en español hace más por el castellano que el Instituto Cervantes"
Carmen Calvo, la ministra rockera.

Que semejantes palabras sean pronunciadas por personajillos de la talla de Loquillo, Teddy Bautista y demás calaña abogando por el uso legal de la música respetando los derechos de autor y demás pamplinas puede comprenderse.
Ahora bien, que sea Calvo quien relegue el papel que cumple una institución dedicada a la promoción y difusión de la cultura y lengua española, con más de 40 centros distribuidos en cuatro de los cinco continentes... No se qué pensar; bueno, sí lo se pero que cada uno saque sus propias concluisones. Lo que está claro es que, a partir de ahora, ya se sabe lo que tendrán que hacer todos los trabajadores del Instituto Cervantes para aumentar el potencial de su trabajo. Ya me lo imagino, el "Trash Metal Cervantes Institute World Tour". Ya están tardando en aprenderse aquél estribillo que cantaban los AC/DC (léase eisidisi, nada que ver con los ratocillos Pixi y Dixi que tanto atormentan a la ministra -échenle un vistacillo al último enlace para saber más del caso), "¡For those about to rock, we salute you!"...

"Tened cuidado, Telemandril os vigila"

lunes, abril 25, 2005

Aquí no hay quien viva

Siguiendo la estela de personajes como Nostradamus, me alegra saber cómo a través de estas pajas mentales que terapéuticamene transcribo, me adelanto a los acontecimientos y preconizo alianzas insospechadas. No se extrañen pues si en el futuro Chicho Ibañez Serrador decide sacar del trastero el incombustible "Un, dos, tres" y acuden como concursantes las dos musas de este blog. Maria Antonia Trujillo y Carmen Calvo, las Tip y Coll del gobierno del talante podrían presentarse como "compañeras de piso y residentes en Madrid". La primera, ministra de la vivienda, no sólo ordenó hacerse un despachito de 77 metros cuadrados en los que gastó 37.000 eurazos del ala en reformas diversas, sino que ahora sale a la luz que vive en un chambao de 280 metros cuadrados (el equivalente a una urbanización con algo más de 9 viviendas de esas que promete de 30 metros cuadrados). Cuánta razón tiene esta mujer cuando afirma que la dignidad no se mide en metros cuadrados.
El edificio que comparte con Calvo, anexo al Ministerio de Vivienda, hasta hace unas semanas albergaba las dependencias del FROM (Fondo de Regulación y Organización del Mercado de los Productos de la Pesca y Cultivos Marinos) dependiente del Ministerio de Agricultura. Pero, claro está, puestas a elegir, las dos ministras no se iban a mudar a un edificio de oficinas, así que, en vez de elegir otro emplazamiento para sus quehaceres domésticos, se han decantado por la reforma, que viene a revelarse como uno de los hobbies de Trujillo. Para eso son ministras, para poder permitirse el despilfarro de 540.000 euros (unos 90 millones de las antiguas pesetas) de las arcas públicas. Así, las dependencias se convierten en dos cuquísimos dúplex, el de abajo con jardín para Trujillo y el de arriba, suponemos que con mejores vistas, para Calvo. Todo ello en el exclusivo barrio de El Vi$o (el error tipográfico no es casual) en la confluencia de las calles Joaquín Costa y Balbina Valverde. Y ni un duro que sueltan en concepto de alquiler (que no de compra, que por desgracia no estarán siempre al frente de estos ministerios tan pródigos en chascarrillos desde su llegada), ni siquiera esa mensualidad en concepto de gastos que, a diferencia de la fianza que se paga, no se recupera según la nueva normativa de la Agencia Pública del Alquiler impuesta por la misma María Antonia Trujillo.
No se por qué, pero la nueva condición de vecinas del tándem de moda hace que vengan a mi cabeza imágenes de la serie "Aquí no hay quien viva", con similitudes del tipo "Juan Cuesta, presidente de esta nuestra comunidad", "Carmen Calvo, superministra del cánon y de una televisión que pule, limpia y da esplendor" o "María Antonia Trujillo, ministra de las casas de Tente y víctima de un traicionero y fascista mosquito". Asímismo, en la serie televisiva, repleta de personajes que no dejan de caer simpáticos, todos parten de la premisa de tomarse a la ligera sus propias miserias personales, demostrando en cada paso una enorme, una tremenda mezquindad.

"Tened cuidado, Telemandril os vigila"

jueves, abril 14, 2005

Momentos publicitarios (sin censuras)

Ay de esos pobres que dicen que todo está inventado... para rebatir esta creencia ahí está el mundo de la informática, el de la biología y el de la publicidad, por ejemplo. A diferencia de los dos primeros, la publicidad puede presumir de ser uno de los primeros negocios del mundo.
A estas alturas de la historia que nos cuentan, váyanse a saber si a día de hoy en vez de tener que vivir en pisos de 30 metros cuadrados, habitaríamos increíbles vergeles en los que la paz y la armonía humana hiciesen prescindibles agentes inmobiliarios, abogados y sociedades de derechos de autor, si Dios en el paraíso no les hubiese dicho a Adán y Eva "Ni se os ocurra comer de este árbol". Cualquier publicista podría ver la espléndida estrategia publicitaria del todopoderoso, la necesidad de consumo que conlleva la prohibición. Y nada, todos perdidos.
Nosecuántosmil años después, la publicidad sigue siendo un instrumento para crearnos una serie de necesidades que realmente no tenemos, para vendernos productos que no necesitamos y para asociar un estatus social al posicionamiento de determinadas marcas (quien de niño no haya tenido unas zapatillas de deporte de marca me entenderá mejor).
Aún así, y pese a que algo tan súmamente apestoso como el spam, la versión cibernética del mailing de toda la vida, se suba al carro de la publicidad, es de agradecer que los creativos en ocasiones nos ofrezcan campañas dignas de toda nuestra atención, por su originalidad o simple y llanamente por echar por tierra valores y convencionalismos en la órbita de lo "políticamente correcto" (abominable expresión donde las haya). Ahora bien, el escasísimo sentido del humor de muchos sectores de la sociedad hace que, al final, esa creatividad se tire por el retrete. Hace unos días, la firma Ranault retiró la campaña publicitaria de su modelo "Scenic" por las protestas de la Real Federación Española de Caza. En el anuncio, que tampoco es que sea demasiado brillante, se presenta a una familia a bordo del vehículo y que salva a un cervatillo de las garras de un grupo de cazadores. Y claro, a los cazadores les ha molestado que les presenten como un grupo de personas que portan armas susceptibles de acabar con la vida de los animalillos campestres. Y claro, dado lo alejado de la realidad que está el modelo presentado por Renault de los cazadores de toda la vida, ante las protestas y amenzazas de éstos al jurar y perjurar que ya no se comprarán un coche de la marca francesa, la multinacional ha preferido retirar la campaña. Esta noticia, nos trae a la memoria otros vergonzantes ejemplos de anuncios que, hiriendo la frágil y delicada sensibilidad de los colectivos más variopintos, fueron retirados de la pantalla.
En primer lugar, no se si se recordará un anuncio de Fanta en el que, para ponerse de acuerdo sobre lo qué hacer durante unas vacaciones, un mozalbete se transformaba en boy-scout ante el asombro de sus amigos y proponía ir a un campamento mientras cantaba guitarra en ristre. CENSURADO. La asociación ASDE-Scouts, que representa a este colectivo de jovenzuelos denuncia la imagen trasnochada que se da en el anuncio de sus representados. Coca Cola pide disculpas y retira el anuncio.
Quizá más conocido sea el caso de la campaña de Bocatta, reproducimos la letra del genial anuncio:

Amanece en el pueblo,
flota ya en el cielo
un intenso aroma a estiércol.
Sabañones y callos
labrando todo el día bajo el sol.
Y alimentar con esmero
a bichejos traicioneros.
Y llegar doblado a casa
a disfrutar de tu lumbalgia...
la la la la...
Quédate sólo con lo bueno del campo... Bocatta.

CENSURADO. Este anuncio fue satanizado en su día por la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) y la organización agraria AVA-Asaja, que condiseraban que desprestigiaba la actividad agraria y del mundo rural. Ante las reiteradas amenazas de denuncias y boicot a la empresa, finalmente Bocatta cambió la campaña, sustituyendo las imágenes y manteniendo sólo la parte instrumental de la canción.
Más ejemplos. Campaña de la cerveza Águila Amstel, en la que tres tipos discuten sobre fútbol y le presentan una situación a una mujer para comprobar que, de hecho se trata de una mujer. Cuando ésta adivina que la situación presentada corresponde al fuera de juego, los tres responden al unísono "es un tío". CENSURADO. La Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales condenaba el anuncio, por caer en un convencionalismo, como se consideraba desde Heineken España, propietaria de Cervezas El Águila, de forma denigrante. Finalmente se retiró el anuncio.
En relación a este tipo de denuncias en las que se alega algo tan serio como la discriminación sexual, hay una empresa que se lleva la palma. No pocas asociaciones feministas declararon la guerra a la empresa Fabergé, que comercializa el desodorante Axe. Así, fueron censurados anuncios en los que se recogían supuestos testimonios de hombres "acosados" por las féminas precísamente por usar el desodorante en cuestión, otros en los que un tipo "marcaba el camino" de las caricias de ellas utilizando el mismo producto, o uno presentado a finales de diciembre en el que sólo se veía un pavo asado acompañado por el mensaje "¿Esto es lo único que vas a comerte estas Navidades?" CENSURADOS. Jugar con algo tan serio como la discriminación puede valer la censura, aunque creo que el último se salva de la quema al mantener el prototipo del macho ibérico vertiente depredadora sin zaherir sensibilidad alguna.
Para evitar el sexismo, hoy en día las empresas apuestan por la discriminación positiva: o si no, que alguien me de un ejemplo de publicidad en el que no salgan hombres fregando o poniendo una lavadora. Creo que hay mejores maneras de sensibilización sobre el tema, pero bueno, algo es algo.
En fin Pilarín, que quitando estos últimos ejemplos con connotciones sexistas, al final el anunciante aboga por la autocensura, termina por retirar el anuncio para evitar protestas, boicots y surrealistas denuncias por parte de las más diversas asociaciones. Conclusión:
¿le resulta excesivamente molesto algún anuncio? No hay problema: cree su propia asociación y alegue los más disparatados motivos que le ofenden y a esperar que den marcha atrás.
Yo, por mi parte, alego razones de salud mental para acabar con toda la bazofia que nos escupe la televisión entre bloque y bloque de anuncios para que echen el cierre a los magazines matinales, los programas del corazón, las tertulias rosas, los programas de testimonios y los que ahondan en el pozo de inmundicia humana de la gentuza presentada como famosetes. Bueno, hasta la próxima, que me voy a coger el Scenic para ir a cenarme un bocata de pavo acompañado de un Fanta. Si gustan...

"Tened cuidado, Telemandril os vigila"

martes, abril 12, 2005

Las casas de Pin y Pon

En el habitual repaso a las personalidades que nos gobiernan, surge un nuevo objeto de mis más bajas pasiones (pseudoliterarias), María Antonia Trujillo, ministra de la vivienda.
Curioso paralelismo el de las carteras de las dos ministras protagonistas de este blog, cultura (Calvo) y vivienda (Trujillo). Si bien el primer Ministerio no existía como tal, el gobierno de ZP lo escindió del tándem que conformaba con Educación y Deporte. Vivienda tampoco, hasta que el paladín de la "Alianza de civilizaciones" decidió separar esta rama del Ministerio de Fomento, del que dependía.
Desde mi punto de vista, flaco favor el de Zapatero a las mujeres de este país, ya que la incompetencia de estas dos ministras sólo justifica que están donde están por cumplir el famoso y manido "cupo de paridad". Y aún así, ¿es que de entre las filas del PSOE, no hay nadie más competente y que antes de hacer declaraciones se piense un poco lo que dice?
Las apreciaciones acerca de la ministra de Cultura hasta el momento han quedado justificadas (leer otros artículos sobre derechos de autor, ley audiovisual de protección al menor...). Para entender que su actuación al frente de su Ministerio es prácticamente similar a la de Trujillo, sigamos las andanzas de esta mujer.
En marzo de 2004 se encontró en la tesitura de abandonar sus quehaceres al frente de la Consejería de Fomento de la Junta de Extremadura para complacer los designios de ZP, que prometía en la campaña electoral para las elecciones generales la construcción, no de una ni de dos, sino de 180.000 viviendas de protección oficial.
A poco de cumplirse un año desde que el PSOE llegase al poder, resulta que se rectifica, ya que no se trata de construir 180.000 viviendas, sino de realizar 180.000 "soluciones habitacionales". ¿Acaso existe alguna diferencia? Echándole mano al Real Decreto 1042/2003 sobre Medidas de Financiación de Actuaciones Protegidas en Materia de Vivienda y Suelo del Plan 2002-2005, nos encontramos lo siguiente:
"Resulta más apremiante la necesidad de ofrecer soluciones habitacionales a aquellas personas y familias con niveles de ingresos medios y bajos, sobre todo cuando concurren circunstancias personales que dificultan el acceso al mercado de viviendas libres, como es, por ejemplo, el caso de los jóvenes".
Bien, con este Real Decreto sobre la mesa, podemos afirmar que una solución habitacional podría ser permitirle a alguien vivir debajo de un puente. ¿significa esto el adios a las 180.000 viviendas prometidas? Parecía que sí, pero para eso está la gran ministra de la vivienda; a diferencia de su colega de Cultura, Trujillo, solita, sin ningún consejo asesor, echando mano de una calculadora ha solucionado el problema: tamaño medio de vivienda de protección oficial (VPO)= 90 metros cuadrados, dividimos entre 3... ¡ya está, pisos de 30 metros! Por un lado esto significa que pasaríamos de los 16.200.000 m2 de suelo a 5.400.000 para la construcción de viviendas, el fin, el uso y el beneficio que generarían los 10.800.000 m2 restantes están en el aire. Porque si ZP prometió la construcción de 180.000 viviendas, habremos de suponer que tenía conocimiento sobre terrenos edificables...
Dejando de lado estas suposiciones, recordemos, VPO de 30 m2. Nos ha jodido mayo, podrían haber prometido 360.000 de 15, o 720.000 de 7.5, si al final terminaremos viviendo como la abeja Maya.
De momento, y como todo lo que rodea a las decisiones de este gobierno, se trata sólo de un proyecto, según Trujillo "es sólo una de las muchas vías y propuestas que estamos analizando para dar solución al problema de acceso a un piso en España". Primero se promete y luego se estudia como cumplir lo prometido.
Desde el Ministerio de la Vivienda no obstante se asegura que este modelo de miniviviendas ha sido un éxito en los países nórdicos, aunque hablar de adecuar los sueldos con los de esas latitudes, nada de nada. El truco de estos chambaos, aseguran, es que tienen 4 metros de altura, por lo que sabiendo aprovechar espacios, construyendo varias alturas, se puede conseguir un loft de los más cuco. Ahora bien, 30 metros cuadrados para una familia... nuevamente, las cabezas pensantes del Ministerio dan con la solución: llegado el momento en el que los habitantes se encuentren un poco apretados, bastará con adquirir la vivienda contigua. Lo malo es que, personalmente, veo cabos sueltos en estas soluciones:
- ¿Costeará el Ministerio de la Vivienda esas reformas para darle dos alturas al piso? NO.
- En el caso de la posible adquisición del piso contiguo, ¿permite la ley poseer más de una VPO? NO.
- Supongamos que, a través de tejemanejes varios, podemos acceder a la compra del piso contiguo ¿permitirá de buen agrado el vecino abandonar su madriguera para que uno esté más ancho? Depende, hay medios para presionarle, música a todo volumen por las noches, echarle lejía a la ropa tendida o retirarle el saludo en el ascensor en caso de que este nuevo modelo de viviendas no lo sustituya por un agujero con una cuerda. A cambio de esta "arriesgada propuesta" como la define Trujillo (empleando la definición positiva de "arriesgada", como algo rompedor y aventurero), "se proponen soluciones imaginativas y sostenibles y la creación de espacios comunes para todos los vecinos del edificios, como pasillo, lavaderos, portería, trasteros o puntos de reciclaje". Saquen sus propias conclusiones sobre las "soluciones imaginativas y sostenibles" y agradezcan el cariz solializador de la ministra, las horas que pasaremos con los vecinos lavando la ropa o cocinando, ya que la medida contempla asímismo cocinas comunes.
Pero no nos deprimamos, según Trujillo "La dignidad no se mide por metros cuadrados". Podemos ser dignísimos viviendo en esta suerte de madrigueras que ahora nos prometen. ¿Cuántos metros cuadrados medirá la dignidad de la señora ministra? La que no encuentra dinero para hacer viviendas que sigan el canon de la medida humana es la misma que en agosto de 2004 hizo desplazar un helicóptero del Centro de Urgencias y Emergencias 112 de Extremadura hasta Peraleda de Zaucejo, en Badajoz, para administrar un simple urbasón a la ministra, a la que le había picado un mosquito (Si quieren la noticia entera, pinchen aquí). Se puede pensar que es algo común al gobierno del PSOE, José Bono, ministro de Defensa se suele trasladar desde su residecia en Toledo al Ministerio usando un helicóptero del Ejército.
Es lo que tienen estas cosas, si a la ministra Trujillo le pica un mosquito, se mueve cielo y tierra para atajar el percance, mientras que al ciudadano de a pie, bien le pique un bichito, bien tenga que emanciparse, no tiene más remedio que joderse.

"Tened cuidado, Telemandril os vigila"

jueves, abril 07, 2005

Canonizados

Para evitar equívocos desde el principio, advierto ya desde la primera línea que esto no va de religiones. Mostrando por otro lado mi más sincera tristeza por el fallecimiento de Juan Pablo II, descanse en paz, metámonos en faena.
Se suele decir que es privilegio de muy pocos, pero para eso está el Ministerio de Cultura, para canonizarnos a todos. No quiero imaginarme el cabreo que deben tener Teddy "Iscariote" Bautista y sus chicos desde la oscura sede de la SGAE. Mira que nos lo tiene dicho, que copiar discos y bajarse cosas de internet son maaaalas... y mira que tratan de disuadir a la gente para que ceje en su empeño de convertir el panorama cultural en un jodido pantano metiéndole mano a lo que pueden, al precio de los CDs, DVDs, grabadoras... y ni por esas. Ahora bien, ¿de dónde podríamos sacar tajada extra para acabar con la piratería?, deben pensar. ¡Ya lo tenemos! De internet, probemos a cobrar un canon extra a los internautas por cada conexión a internet.
Vamos, desconozco si estas fueron las palabras exactas, y si esos grandes defensores de los derechos de autor como Loquillo o Ramoncín rompieron a llorar de emoción ante la genial propuesta, pero la idea queda clara. Como hay gente que se baja impunemente obras con derechos de propiedad intelectual, quieren imponer un nuevo canon que incremente el precio de la conexión "por si las moscas". Sinceramente, no tengo ni puta idea del fin mismo de esta medida. ¿Lo harán para que, al ser sensiblemente más cara la conexión, se reduzca el número de internautas, reduciéndose asimismo el número de descargas ilegales? O sea, que la SGAE defiende la cultura minimizando las posibilidades de acceder a ella. Si es esta la teoría correcta, la solución a la piratería conllevaría a la desaparición de internet. Porque si realmente piensan que esta medida repercutirá en una disminución en el número de descargas, han de ser conscientes asímismo de que perjudicaría a la enorme mayoría de usuarios que no se bajan nada de internet. Que la SGAE ataque a quienes descarga(mos) material de internet puede considerarse lógico, ya que esta acción les deja menos que robar, pero que ataquen a todos los internautas...
¿Es que no piensan que esta medida puede tener el efecto contrario al deseado? Supongamos a dos vecinos, un maléfico "A" que se baja impunemente todo lo que pilla en internet, y un santo varón, "B", que también tiene internet en casa y sólo lo utiliza para mirar el correo, buscar noticias... A los dos les suben la cuota mensual de internet gracias a este manido "canon"... ¿no pensará "B" que está haciendo el gilipollas al no descargarse (recordemos, ilícita e impunemente) nada, mientras su vecino "A" se enriquece culturalmente accediendo a la multitud de contenidos que ofrece la red, si pagan lo mismo?
Lo que está claro es que la medida no es ni coercitiva ni preventiva, ¿sería lógico decir "no te bajes nada de internet, que la conexión te cuesta una pasta"?
Por lo tanto, este canon no sería más que una tasa por la probable descarga de archivos, y si se cobra, se está justificando el hecho de que la gente se baje cosas de internet. Me explico, si te cobran un "plus" por descagrarte música, películas... ¿es que no te las vas a bajar? Para eso lo pagas, coño.
Según esta teoría, personal y perfectamente transferible, me da la impresión de que a la SGAE, realmente, los derechos de autor le suda los cojones, y lo único que lleva a sus miembros a emprender su singular y ridícula lucha es la posibilidad de llenarse los bolsillos sin dar palo al agua.

¡¡¡Sus vais a cagar como os pille, cabrooooneeh...!!!

De todos modos, y por el momento, esta medida tan sólo es una propuesta. El problema surge cuando los que nos gobiernan la toman en consideración. Así lo hizo la señora ministra de cultura, Carmen Calvo (Moratinos debe de estar pegando saltos de alegría, con las declaraciones y medidas adoptadas por esta tipa, a la gente se le va a olvidar las "gloriosas" actuaciones del ministro de exteriores), que, ella solita, sin el asesoramiento de nuevos Consejos de sabios al respecto, aceptó de buena gana la propuesta. Menos mal que alguien con más cabeza salió al trapo. Un par de días después de que la señora Calvo comentase la posibilidad de que en el texto de la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual (que se aprobará en breve) se estipule el cobro del canon en el caso de ordenadores, impresoras, grabadores de CD e incluso a las líneas ADSL, el ministro de Industria, José Montilla trató de que no cundiese el pánico.
Por un lado, la ministra asocia este canon a todos los aparatos electrónicos capaces de copiar y reproducir música, siempre y cuando se trate de copias privadas o de seguridad (de nuestros propios discos, para guardar en un cajón los originales para que no sufran desperfecto alguno). O sea, que si copias algo de otro, eres un criminal y te atienes a multas. Y si lo que copias es tuyo, y lo copias para oirlo / verlo para no mancillar el original, no es que seas un criminal, pero te van a sacar un pico de igual manera (recordemos los posibles efectos de la parábola de los vecinos "A" y "B").
Viendo el revuelo que esta propuesta estaba causando en muchos foros de internet, era de esperar que alguien se tomase un poco en serio esta posible medida y sus repercusiones. Así que salió Montilla asegurando que "la copia privada no debe relacionarse con actividades ilícitas de descarga o intercambio de obras protegidas" (algo tan lógico como evidente), por lo que "el Gobierno no ve necesario aplicar un canon por copia privada a los usuarios de Internet y a los discos duros de los ordenadores". "Las soluciones no deben ir en contra de la industria, de los usuarios ni de la Sociedad de la Información", apostilló Montilla, dejando en evidencia las surrealistas propuestas de la SGAE y demás asociaciones afines a la dictadura del canon y, por ende, a la Ministra de Cultura. Es por ello que ha eliminado el término "canon" en el "Plan Antipiratería" que acaba de presentar ante el Consejo de Ministros, siendo las medidas estrella una mayor concienciación y más policía que controle el trapicheo audiovisual. ¿Y por qué no unos cuantos videntes, Carmen? Me parecería una medida tan original como la del aumento de las cuotas de internet.
Tras este episodio del canon por conexión, me imagino a Teddy Bautista desde los oscuros cuarteles de la SGAE, "hemos perdido una batalla, pero no hemos perdido la guerraaaa"... Eso me temo, ya saldrán con otro canon que grave el tener ojos y oídos con los que ver y/u oir películas o música en casa de algún amigo, por ejemplo, con nuestra querida Ministrísima dando su beneplácito, sin tener, eso sí, ni puta idea de si es o no es legal. Qué más da, si ya tiene su sitio en la historia por aprobar la ley audiovisual de protección al menor, aunque ninguna cadena televisiva la cumpla.
Para terminar, que hay que ver lo que me enrollo, una gran frase recogida del weblog de José Cervera, tipo que escribe sobre nuevas tecnologías en elmundo.es:

Estos autoproclamados salvadores de la cultura son como médicos dispuestos a acabar con la enfermedad asesinando al paciente.

"Tened cuidado, Telemandril os vigila"

domingo, abril 03, 2005

La caspa y la tierra

"El ser humano es un virus", decía el agente Smith a un Morfeo medio grogui en Matrix. Imposible decir más en menos. Aquí llegamos hace unos cuantos miles de años, y desde la misma tarde en la que el primer homo sapiens se dio una vueltecita por los alrededores de su cueva, no hemos hecho otra cosa que cargarnos poco a poco el ecosistema. Como ningún otro ser vivo, hemos puteado a la Madre Naturaleza hasta dejarla contra las cuerdas; las empresas siguen arrojando mierda tóxica a los ríos; la energía que consumimos sigue generando contaminación; el CO2 que escupen las chimeneas de las fábricas, las calderas de la calefacción de nuestras casitas, los desodorantes y demás sprays y hasta los pedos de las vacas (bueno, de esto no nos podemos echar la culpa) contribuyen a que desaparezca la capa de ozono; los ecosistemas siguen siendo arrasados... deprimente. Y luego le echamos la culpa a los elementos cuando parece que se nos devuelve el golpe: que si el cambio climático y las temperaturas extremas; que si cambian las corrientes oceánicas; que si terremotos, huracanes, tifones... que si tomar el sol hoy en día provoca cáncer de piel; que si sequías o inundaciones...
Quejarse y echar la culpa a los demás es lo lógico, pero ¿quién no tiene electricidad en casa, no utiliza algún objeto de plástico, no disfruta de la calefación cuando el frío arrecia, no emplea desodorante (guarros, más que guarros) o cualquier otro tipo de aerosol? Quizá algún ermitaño cumpla con todas estas premisas y pueda considerarse una persona que no atenta contra el medio ambiente... pues tampoco. Si este tipo de persona existiese, sus esfuerzos por no alterar el orden natural repercutirían en su higiene, créanme, nada envidiable. Pues sepan que, según un reciente estudio de la Universidad de Mainz en Alemania publicado en la revista Science, la caspa influye en el cambio climático. Para ahondar en la sorprendente noticia, recomiendo visitar el correspondiente artículo publicado en la ya habitual fuente de información (por eso de que es gratuíta), elmundo.es, en este enlace. Para aquéllos que no se fíen demasiado del periódico de Peter Jay y que se las den de entender el idioma de Shakespeare, podrán también encontrar informción en este otro vínculo de la CNN.
O sea, que o nos ponemos todos las pilas y acabamos con las existencias de HS Mentol de los supermercados, o atengámonos a las consecuencias, porque está comprobado que toda acción que altera el orden natural del medio ambiente, tiene su correspondiente reacción.
Por otra parte, y transladando esta interesante teoría al mundo audiovisual patrio, echémonos a temblar ante los dobles sentidos y las metáforas. Si la caspa influye en el cambio climático, se acabaron los argumentos de Hollywood por tratar de mostrar que en caso de catástrofe natural, los primeros en sufrirla son siempre los habitantes de Nueva York. Según esta teoría, y como primer aviso de que el mundo se acaba, prepárense a sufrir terribles nevadas en Prado del Rey, mortales olas de calor en Fuencarral, huracanes en San Sebastián de los Reyes y torrenciales lluvias en Sant Cugat del Vallès
(1).

(1) Sedes de Televisión Española, Telecinco, Antena 3 y el centro territorial de producción de RTVE.

"Tened cuidado, Telemandril os vigila"

domingo, marzo 20, 2005

Para tí que eres joven...

Con todo este rollo de códigos éticos y televisivos que últimamente parecen dotar de cierta moralidad a los medios de comunicación, los que nos gobiernan (política y audiovisualmente), preocupados por salvaguardar la inocencia de los más pequeños, desatienden las necesidades televisivas del resto de la sociedad. Tampoco es que hayan mostrado nada más, hace ya un par de semanas que entró en vigor ese código ejemplar que regulaba los contenidos televisivos de cara a proteger a los futuros ciudadanos del mañana y los medios siguen embadurnando la parrilla televisiva con la misma "telerrealidad" (o telebasura o cualquier otro símil de bazofia); pero eso sí, existe una "gran preocupación". Como decíamos, esta vergonzosa pantomima parece olviadarse de otros sectores. Pero por un momento, pongámonos en el pellejo de uno esos monstruos sin rostro que mueven los hilos de las televisiones y deciden la programación. Repartir cada hora y cada espacio siguiendo criterios generacionales no sería tarea fácil, pero imaginemos que, viendo lo que nos ofrece la caja tonta hoy en día, atendiésemos a cierto sentido común. Para los niños dibujos animados y muñecos de trapo haciendo el moñas. Para los jubilados culebrones y algún que otro concurso. Y para el resto de la población, entre los 15 y los 65 años todo lo demás. Pues resulta que no, que esos grandes personajes, llamémosles programadores (se les podría llamar tantas cosas...), tienen en cuenta a los jóvenes, qué dabuten tronsss, que los findes la primera nos regala el pograma más mejor de la teleisión mundiaaaaal... Por una vez y sin que sirva de precedente, me meto en el saco de los afectados. ¿Qué nos gusta a los jóvenes?
- Las drogas; eso no puede ser, es malo.
- Encontrar un trabajo digno y poder acceder a un piso sin embargarnos hasta los 497 años; ¿qué tipo de drogas? Porque antes de hacer un programa sobre trabajo y vivienda se hace de lo que sea.
- La cultura, vale, no cuela.
- La música; ¡¡DIN DIN DIN!! Nada del tipo "Gente joven", algo moderno, actual, provocativo, en la onda de toda la juventud con la que está tan comprometida la televisión pública.
Y hete aquí, oh cielos, que la televisión públiquísima provoca en la inquieta juventud española un irrefrenable deseo de que las semanas pasen volando para que por fin llegue el sábado por la mañana para poder disfrutar, oh yeah, de la panacea de los programas musicales. Con el tiempo ha cambiado de nombre, de llamarse "Música sí" a "Música Uno", siguiendo esa misma estrategia de márketing que convirtió a la segunda cadena de toda la vida en "La 2" (Esta cuestión publicitaria que ha de convencer de que en todos los niveles hay que ser el primero no les funciona muy bien, basta con ver los datos de audiencia que atesoran las dos cadenas de Prado del Rey en lo que va de año).
Desde siempre, hacer un programa musical es bastante fácil. Se ponen unos cuantos videos musicales, se repasa una lista de éxitos o ventas (allá el que se lo crea) y un grupo o cantante actúa en playback coincidiendo con la gira de promoción de su último trabajo o recopilación ante el público invitado. El hilo conductor entre estos espacios lo tejen los mágicos presentadores. Tratemos de trasladar estas premisas al fantabuloso espectáculo que nos ofrece Televisión Española cada sábado por la mañana.
- Videos musicales: en esto no hay complicaciones, los "artistas" graban sus videos, las productoras se los pasan a las televisiones y estas los emiten. Es aplicable a todo programilla que se quiera.
- Lista de éxitos: el mamoneo al 100%, aunque también aplicable a todo lo relacionado con la radiofórmula en plan "los nosecuantos principales". Casi nunca se siguen criterios de ventas. Los cauces de los que se sirven las productoras para sacar a sus pupilos a la vorágine del mercado son este tipo de programas, poniendo una cantidad X de dinero para que el disco en cuestión se mantenga en la lista un mínimo de tiempo determinado y que alcance, dependiendo del producto, el número uno en alguna ocasión. La gente entonces conoce ese disco, se lo compra y el artista programa una gira para ganar más dinerito.
- Actuaciones: aquí ya encontramos una diferencia sustancial entre "Música Uno" y cualquier otro programa musical. Si bien es cierto que en este espacio actúan cantantes y grupos normalmente, nos encontramos con una novedad rompedora. El presentador (me reservo para hablar de él para más adelante) nos introduce en el mundo del dance/trance/house/techno/rave/etc. de la mano de Dj's supuestamente conocidos por haber ganado algún premio en la disciplina de manejar los platos (sí, como Arguiñano). Entonces el despiporre está servido. El público, los quinceañeros más gañanes, macarras y lolailos de los pueblos de la geografía española bailan como descosidos el mismo ritmo machacón y bakaluli (por mucho que nos vendan house, dance, techno...) que nos regala a los oídos "DJ Macario" o cualquier otro garrulo de temible estampa. Comprendo este desenfrenado entusiasmo juvenil por bailar en este programa, dudo mucho que cualquier discoteca o bar de copas que tenga reservado el derecho de admisión deje que el selecto público de "Música Uno" ponga sus pies dentro. El que se haga el sábado por la mañana (no se si se hace en directo, a quién le importa) tiene la ventaja de que los zagales de pies inquietos vayan recién desayunados y tengan el estómago lleno para llevar bien a saber qué tipo de cátering que les tiene preparado la televisión de todos. Que no se me interprete mal, quién duda de las saludables costumbres de este público, por lo general, la juventud viciosa y dada a los placeres de la vida, a las horas en las que se emite el programa estamos intentando recuperarnos de la noche del viernes metidos en la camita.
- Presentadores: mi tema favorito. Imaginen un híbrido entre el calvo que anuncia la lotería de navidad y Gollum. Neil Solé, amén de presumir de haber ganado nueve discos de oro y dos de platino por su labor como pinchadiscos, presenta "Música Uno" desde el primer día en el que el productor tuvo la infeliz idea de llevar a la pequeña pantalla sus pesadillas musicales. Se le puede reconocer a la primera de cambio; el cráneo rapado, mangas "a la francesa", bastante siniestro y con la misma expresividad que la de la Dama de Elche. Su labor principal, además de presentar el programa, es la de tocarle los cojones al pinchadiscos que presenta toqueteando los controles del pitch de la mesa de mezclas (de tanto toqueteo así se le han quedado los dedos, cuya longitud sólo es comparable con la de los de Eduardo Manostijeras). Esta versión en baratillo del Kingpin de Daredevil siempre está acompañado de otra presentadora (de hacerlo sólo ¿quién demonios reiría sus gracias?), en esta última edición una niña muy mona (es lo único que se puede decir de ella), que responde al nombre de Ainhoa Arbizu, vivaracha licenciada en Comunicación Audiovisual en la universidad Pompeu Fabra a la que le tocó la bolita de la suerte para ganarse el pan a costa de los televidentes. Más locuaz y expresiva que su partenair, lo que tampoco resulta demasiado difícil, habrá que esperar para ver cuánto dura al lado del calvo de oro y platino. Para saber más sobre el tándem más moderno y juvenil, espejo de futuras generaciones, próceres de lo que está in, y del programa más marchoso y más comprometido con los jóvenes y con lo que les interesa, podeis echarle un vistazo a la página oficial del programa y de sus protagonistas, donde tienen la desfachatez de incluir el siguiente mensaje:

"Eres uno de los 41 amantes de la música que están conectados a nuestra web"

Manda cojones, para qué comentarlo.
Asimismo, el programa intercala entre sección y sección telepromociones y concursitos, del tipo números de pago 807 y mensajes a 0.90 € que tanto gustan en Televisión Española (como en todos lo canales). Si realmente se quiere acabar con la deuda que acumula el Ente público, podrían aprovechar también la psicosis colectiva del público de "Música Uno" cada vez que "DJ Waltrapas" o cualquiera de los que pinchan se pone a los platos, para cobrar entrada. Imaginen, 15 € entrada más copa, 10 € con flyer que conseguirás si te ponemos en casa un audímetro trucado que sólo recoja la señal de TVE. De nada, Carmen.


Al hilo de estas cuestiones musicales, hoy, día en el que ha pasado a mejor vida el Papa Clemente, aquél que desde el Palmar de Troya renegó de la doctrina católica por considerar que la iglesia de Roma estaba poseida por el Anticristo y los comunistas, una soterrada amenaza se cierne sobre el mundo en forma de profecía. El panorama de la peor calaña musical se ha visto enriquecido con la presentación en sociedad de un nuevo pseudogrupo: las "Nancys Rubias". Para comprender el nivel de basura que se puede esperar, en el pertinente artículo publicado en elmundo.es podrá comprobarse que el grupito sacó un disco porque "no les gustaba lo que ponían en las discotecas". Hay que joderse, porque temo no equivocarme al decir que en menos que canta un gallo, serán, junto con las Supremas de Móstoles, María Isabel y ese crimen que es el reggaetón, lo que sonará en todos los garitos del país. Acabo de encontrarle sentido a toda esta parrafada: ¡VIVA EL BOTELLÓN!

"Tened cuidado, Telemandril os vigila"

jueves, marzo 10, 2005

El padre de la criatura (del pantano musical)

Como nunca se sabe quién coño puede llegar a leer un blog como este (vale, lo estás leyendo tú, pero imagina que a la vez le está echando un vistazo un alienígena y un granjero de Wisconsin, que nada dice que sea imposible), querría contribuir con la cívica función que le atribuyen al ciudadano de a pié organismos como la CIA o el FBI, como tantas veces hemos visto en el cine. Por favor, si encuentran a José Manuel Muñiz Mergelina ¡deténganle!
Por el momento no disponemos de ninguna foto del sujeto que facilite su identificación y posterior entrega a las autoridades en el caso de que alguien se tope con él. ¿Y quién demonios es este tipo y qué le hace merecedor de tener un espacio como este en internet? Permítanme responder primero a la segunda parte de la pregunta. Bien es cierto que, pese a su escasa popularidad, personajes como Bin Laden, Al Capone o el Conde Drácula tienen un montón de referencias en el ciberespacio, por lo que no resulta extraño que grandes mentes criminales tengan su rinconcito en internete. Incluso las pequeñas. Vayamos ahora con la primera parte de la pregunta... si frases del corte "ereh un enfermo, ereh un enfermo, ereh un enfermo (one more time) del siberrrsersooh" o "anteh muerta que sensilla, ay que sensilla, (y dale) ay que sensilla" no te suenan a nada, mi más sincera enhorabuena, a ver si más monasterios como el tuyo se acogen a esto de las conexiones wifi y se conectan a internet.
Para el resto de los mortales, son dos... ehh.. piezas musicales, podríamos decir, adoradas por muchos, denostadas por otros y abominables para seres como el que suscribe. Pues bien, después de estos párrafos llenos de tensión y suspense, aquí viene la respuesta: las dos canciones, las dos, son el producto de una misma mente enferma, la del tal José Manuel Muñiz Mergelina. ¡Oh, no! ¿Otro artículo en el que the former artist known as Profesor Moriarty se pone a echar cagamientos varios sobre la industria musical? Bueno, casi casi pero no exactamente...
Como dijo Jack el Destripador, vayamos por partes.
La canción "Antes muerta que sencilla" le supuso a la niña María Isabel el primer puesto en el festval de Eurojunior, versión infantil de Eurovisión. Este hito en la historia musical española, supuso además que el pueblo natal de la niña en cuestión, la localidad onubense de Ayamonte, le dedicase un parque con su nombre.
Ahora bien, "como requisitos, los concursantes del Festival (de Eurojunior) deben tener entre 8 y 15 años, haber compuesto las canciones por sí mismos y no haber editado ningún disco".
Este bonito párrafo, recogido de la página educared.net, especializada en temas educativos sobre la juventud, viene a decir que la participación de la niña en Eurojunior fue del todo irregular, por lo que no habría de haber participado ni ganado el premio, lo que indudablemente dejaría al parque de marras sin nombre. No pretendo con estas palabras atacar a una pobre niña contra la que no tengo nada (bueno, no me gusta la música que hace, pero eso es todo), lo que considero preocupante es que los productores del disco, del evento y los responsables de seleccionar la canción han sido partícipes de un fraude que, por otro lado, ha perjudicado al resto de pequeños concursantes del festival de marras. ¿Y por qué comentar esto ahora, cuando esta edición de Eurojunior se celebró en noviembre de 2004? La respuesta es (antes muerta que) sencilla. Hasta ahora, en todos los medios se decía que la canción "Antes muerta que sencilla" había sido compuesta por la propia María Isabel, algo que se habría de presuponer, ya que era un requisito imprescindible para ser presentada al concurso. Ahora bien, resulta que en la campaña de este año para publicitar los previos del festival de los mayores, el de Eurovisión de toda la vida, algún incauto osó revelar que la canción "Eres un enfermo" de las Supremas de Móstoles (sic), era obra de José Manuel Muñiz Mergelina, personaje con experiencia en el mundo de la música (los que tocan la trompeta y el órgano Casio con la cabra también la tienen) que ya había "dado a luz el tema "Antes muerta que sencilla".
Sin embargo, en esta noticia (recogida en el periódico elmundo.es en el artículo "Tres marujas rumbo a Eurovisión") nadie parece haberse dado cuenta de la metedura de pata.
Habrá quien, leyendo estas líneas, me vea como un enemigo de la patria y un Ogro con los niños, allá cada uno, pero supongamos por un momento que el caso ocurriese en otro país. Piensen por un momento que de repente sale una noticia que dice que las 6 canciones que quedaron por encima de Rosa en el festival de Eurovisión del 2002 incurrieron en irregularidades que imposibilitaban su participación en el concurso. Teniendo en cuenta la psicosis y las secuelas que aún siguen presentes en la sociedad por el hecho de que no ganase la triunfita (el Vietnam de Uribarri podríamos llamarlo), si esta suposición de tongo fuese cierta, créanme que volverían a sonar tambores de guerra en el viejo continente.
Bueno, resumiendo, como no creo que nadie que tenga la competente autoridad lea estas líneas, (y en el caso de hacerlo supongo que se preocuparía más por correr un tupido vuelo, que tampoco soy John Grisham), supongo que la niña María Isabel se quedará con su premio, el parque con su nombre (no el de ningún médico, ni el de ningún escritor, sino el de una niña utilizada vilmente para ganar de forma fraudulenta un festival musical), y José Manuel Muñiz Mergelina evitará el puro que le deberían meter por colaborar en el tongo y seguirá "creando", cual doctor Frankenstein, para gloria de artistillas y tormento de mi persona.
De todos modos, no se qué orgullo podrá sentir este personaje una vez ha salido a la palestra, porque querer reconocerle su trabajo para las Supremas de Móstoles (sic), asegurando que es el pedazo de autor de una canción hasta el momento atribuida a una niña de 8 años... si ya lo dijo Groucho Marx... "Hasta un niño de cinco años sería capaz de entender esto!... Rápido, encuéntreme a un niño de cinco años, o en su defecto a José Manuel Muñiz Mergelina..."

"Tened cuidado, Telemandril os vigila"

domingo, marzo 06, 2005

Dualidades

Resulta interesante indagar un poco en el devenir de la historia, la religión y la filosofía para ver que todo en este mundo tiene su correspondiente versión opuesta. La guerra y la paz, el bien y el mal o conciencia y la inconsciencia son ejemplos bastante aclaradores, si bien uno no está aquí para sermonear sobre cuestiones más propias de gente perversa y ociosa. Pero me van a permitir la licencia de ilustrar esta convicción de los polos opuestos desde la perspectiva de la música. Si por un casual no hubiese quedado patente mi apocalíptica visión del panorama musical a día de hoy (¿Cómo? ¿no has leído el artículo "¿Es ilegal la piratería?"), multiplicada ad infinitum con la plaga que se ha venido a llamar "reggaeton" (¡¡¡malditos seáis por siempre, maldiiiitooooos...!!!), bien es cierto que, en contadísimas ocasiones, se nos ofrece la posibilidad de ver que hay algo que se sitúa en el extremo opuesto al pestilente panorama de lo que nos vomita la radiofórmula. Estos días han sido reveladores para comprobar esa indudable dualidad. Por un lado, tenemos a un enorme Jorge Dréxler sacándole brillo al primer Oscar de la academia de las artes y las ciencias del país del whopper por una preciosa canción, "Al otro lado del río", y por otro, con una semana de diferencia, la televisión pública hace una gala para seleccionar al representante de España en Eurvisión. Dado que esta última frase ya era demasiado larga, dejo para la siguiente la lista de adjetivos que me mereció el evento y sus partícipes. ¿Qué coño se puede encontrar de artístico, de divertido o de rompedor en una panda de freaks patéticos, monstruos de feria cuya diarrea neuronal ensucia con la más flagrante muestra de imbecilidad, eso que llamamos "música"?
¿Cómo demonios es posible que de entre 40 millones de personas, se haya hecho una selección tan súmamente bizarra, sin un atisbo de la mínima calidad exigible, no ya para el circo en el que se ha transformado Eurovisión, sino siquiera para una orquesta de pueblo? ¿Se da alguien cuenta de que de este modo jamás podremos dejar de ser el hazmerreir de Europa?
Difícil decisión elegir para representarnos a unos raperitos que aportan al arte frases llenas de lindeza y decoro con un tema llamado "Vete a tomar por culo", un muchachín romántico y melancólico con cara de colgao, al que habría que dar de hostias a ver si espabilaba, un grupito de pseudoadolescentes de delicadas y finas maneras que despierta asímismo instintos homicidas y qué decir de esas tres marujas mostoleñas que no sugiera sólamente el dantesco espectáculo pseudomusical que protagonizan...
Ahora bien, hay una pregunta que me ronda la cabeza: ¿quién es más tonto, el que hace las tonterías o el que las alienta y vitorea? Podríamos sustituir la palabra "tonto" por "gañán sin talento" y aún así podríamos quedarnos cortos; el que alienta y vitorea ese esperpéntico espectáculo bien podrían ser los productores de la industria musical, el mismo público que aplaude cada vergonzoso graznido, los que lo defienden al calificarlo de "muy original" (que los hay), los que creen que Eurovisión sigue siendo una plataforma para dar a conocer a nuevas promesas (no se engañen, para dar publicidad a desgraciados de nulo talento ya está Sardá y otros grandes profesionales de la telemierda)...
Bien mirada (sobre todo económicamente), la idea de "Operación triunfo" orientada a buscar a alguien que cante representando a España (yo me escindo) en el festival musical con más solera del viejo continente, tiene sus ventajas. Primera, se hace una criba que elimina a quien no vale para ni tocar los bongos. Segunda, al acoger a un don Nadie, representarle cuesta cuatro duros, y con la amenaza de largarle de la "academia" (Si Platón levantase la cabeza...), difícilmente se rebelará con posibles ínfulas de grandeza. Tercero, por el mismo motivo anterior, produces los discos del don Nadie y a forrarse a su costa cuando termine el experimento. Bonito, ¿no?
El problema es que esta fórmula no se puede perpetuar ad infinitum porque la gente, la mayoría, no es tonta, y termina hasta los mismísmos cojones de que cada año se saquen tropecientos discos de karaoke perpetrados por los participantes (discos con las "galas del programa" los llamaban) que a su vez sacan después sus propias producciones musicales. Y claro, se copa el mercado de triunfitos. Como los responsables del binomio TVE - Vale Music (sello que reflejó sus inmensos beneficios económicos por el fenómeno "OT" contratando a cuatro gatos) le vieron las orejas al lobo, han decidido aparcar la "academia" comandada por Nina y apostar por nuevas fórmulas. Y hete aquí que nos encontramos con un experimento parecido pero en baratillo. Ya no hacen falta profesores, asesores ni profesionales del mundo de la promoción, ahora basta con explotar el fenómeno del don Nadie, convocar una especie de gala - concurso en plan cutre y, gracias a los mensajitos de los móviles y a los números de pago 806, ensalzar al cantamañanas de turno. Desconozco los beneficios que repercutieron en las arcas públicas con este sistema de votación, pero en lo que se refiere al resultado cualitativo del evento, desde un punto de vista tanto estético como artístico, puede calificarse de atentado conta el buen gusto.
Por si fuera poco, el dantesco espectáculo fue conducido por el hombre del adjetivo fácil, Carlos "claro-que-sí-guapísimo" Lozano, inefable personaje, que, fíjate tú, comparte con Jorge Dréxler el honor de haber ganado un Oscar de la academia hollywoodiense. Y es que, para el que no lo sepa, el Oscar que obtuvo Almodóvar por "Todo sobre mi madre", se debe a la inestimable colaboración en la película de este infame presentador de inquietante sonrisa, quien lo duda, por lo menos en la fiesta de celebración del premio parecía Gollum, agarrando el premio como si le fuese la vida en ello. Para que vean lo de las dualidades existentes en la naturaleza y el eterno retorno que se confabula entre ambas.
Y para colmo de males, el gran gurú, José Luis Uribarri, se ha retirado ya, lo que tampoco es cosa del otro mundo, porque dudo que exista mucha diferencia entre currar una vez al año y la jubilación, privilegio al alcance de muy pocos, como es el caso de Jaime Peñafiel por ejemplo, aunque últimamente anda obsesionado por descalificar a la gran Nuera, dedicando su inestimable tiempo a hablar de peinados y soplapolleces por el estilo de televisión en televisión. Quién como aquél dirá ya esas clásicas tonterías, que los griegos nos darán 12 puntos por ser familiares de la reina, que los estonios nos tienen una gran simpatía...
Por otro lado, pese a contar con el ánimo y el apoyo de la gente de este país, si bien suponía el primer galardón para un tema en castellano, Dréxler ganaba el premio para una película, algo que no deja de alegrarme, por el minúsculo pedacito que nos toca por compartir idioma y tierra (que sí, que es uruguayo, pero vive en los madriles). Lo que me quema del asunto, es que las tres frikis vencedoras en este último festival del patetismo más soez y ordinario (tranquilos, animosos fans del trío "Son del sol", no es por nada personal, diría lo mismo de haber ganado cualquier otra formación / cantante, soy incapaz de distinguir el nivel de bazofia musical del resto de participantes), es que la función asignada a las agraciadas, es la de representar a España allende las fronteras. Por si no tuviesemos bastante con el fenómeno Moratinos... ¿qué hemos hecho para merecer esto? Porque creo yo que, después de 500 años ya habremos pagado las deudas de haber sido pioneros en temas como el del exterminio de indígenas o la Inquisición (¿adivinan el título de la canción vencedora? "Brujería").
Tendré que informarme si Liechtenstein participa en este orgiástico festín de carroña que es Eurovisión a jour d'hui. ¿Cuánto se tarda en pedir el cambio de nacionalidad? Si el papeleo tarda, tampoco estará de más pensar en mudarse al otro laadooo del ríooo...

"Tened cuidado, Telemandril os vigila"

lunes, febrero 21, 2005

Que sí, hombre, que sí... (Yurop Constitushon, y III)

Por fín. Ya no nos darán más el coñazo. La despreciable campaña orquestada para publicitar el referéndum de los referéndums ha tocado a su fin, después de que cuatro de cada diez españolitos en edad de merecer (el derecho a voto) se acercasen a las urnas para manifestar su particular parecer sobre el tratado de marras. Cuando el que suscribe se acercó a la sección del colegio electoral correspondiente, a la hora de depositar el voto, una amable mujer de la mesa me agradeció el detalle de haberme pasado por allí sacrificando mi no bien ponderado tiempo. Pensándolo bien, lo realmente loable en el hecho de haber votado no es el dedicar nuestro preciado tiempo, ni pegarse un madrugón para hacerlo. Lo que merece, no ya el agradecimiento de una humilde persona, sino la alabanza de rodillas de los políticos por nuestro acto, es el haber decidido votar después de sufrir esa serie de estrategias publicitarias que nos mostraban lo europeos que son Loquillo, Johann Cuyff o Emilio Butragueño, las vigorizantes cualidades de una bebida energética o el bonito cuadro que compone una bandera azul con estrellitas ondeada en un campo de fútbol al compás que marca el tempo del "Himno a la alegría" de Beethoven.
No creo que sea este el espacio para hablar de los resultados. Porque habrá quienes se contenten con que haya ganado el sí y habrá otros que no. Ahora bien, desde este humilde espacio, una preguntilla: ¿qué coño hacían votando sus majestades, altezas y consortes de la familia real? Si bien el derecho al voto viene reconocido por la Constitución (la de siempre, la del 78 del siglo pasado), también se reconoce que la familia real, a cuya cabeza se sitúa el rey don Juan Carlos, tiene, entre otras funciones, la de representar al Estado español (título II, artículo 56.1), compuesto, por si caben dudas, de personas humanas. Si bien estas personas humanas tienen independencia ideológica, política y moral, en el caso de los comicios que nos ocupan, votando lo que voten, no están representando a todo el pueblo (a menos que metan de estrangis en la urna 3 papeletas con las 3 opciones, acto sumamente ilegal que no procede en una persona de tamaña dignidad y representación, vive Dios).
Si los miembros de la familia real se abstienen de votar en uns elecciones generales, por no querer decantarse por ningún partido (supongo), creo que deberían de hacer lo mismo con todo tipo de comicios en los que exista más de una posibilidad de voto, si es que existen. Con esta paja mental no pretendo menoscabar el derecho al voto que, como ciudadanos españoles, tiene cada miembro mayor de edad de la familia real, pero su función de representación habría de estar por encima.
Temas reales aparte, también ha llegado la hora de los triunfalismos. Cada cual se apunta lo que se considera el éxito del triunfo del "sí". Que si se ha demostrado una madurez política gracias a mí, que si es gracias a todos pero como ha participado poca gente tampoco es tanto el éxito, que si tal y que si cual. Y los políticos seguirán dando semejante murga hasta que otra cosa se ponga de moda. Personalmente, dado el hartazgo que me provoca tanto maniqueismo, tanto ataque verbal con sus correspondientes respuestas, tanto radicalismo en cada postura, que veo como única solución una batalla campal en plan "Royal Rumble" del pressing catch americano (gracias, Telecinco) en el que compita cada lider político nacional que se haya sentido implicado en el presente referéndum. Y el que gane que se atribuya todos los méritos que quiera, y que nos dejen en paz.
Tampoco me quiero extender más, ya que se supone que esto es la continuación de otra continuación, pero según escribía, he leido otra noticia relacionada con un artículo anterior ("Telemierda"). Rizando el rizo, tan sólo un comentario referido a aquél "Comité de Sabios" del que hablábamos. Hoy, tras nueve meses de "trabajo" (ojo a las comillas) han presentado las bases según las cuales se podría poner fin a la deuda acumulada por TVE (seis mil milloncejos de eurillos de nada). Entre otras medidas, se estudia la posible implantación de un "canon" adicional para el contribuyente, esto es, que el Estado nos podría cobrar dinerito del de verdad por poder "disfrutar" de la entretenida programación de TVE. Ahora bien, ¿y si me niego a verla? ¿Hasta qué punto es legal cobrar un servicio a) no solicitado y b) no consumido? Para terminar, ¿será retribuído el "trabajo" realizado por este "Comité de Sabios", que para acabar con la deuda de la televisión pública propone algo tan súmamente evidente como la financiación mixta (impuestos + publicidad) y algo tan socorrido como extravagante como el canon adicional? Lo que dan de sí nueve meses...

"Tened cuidado, Telemandril os vigila"

miércoles, febrero 16, 2005

¿Qué hacías mientras ardía el Windsor?

Cada vez estoy más convencido de que la memoria tiene fecha de caducidad. No creo que (de momento) sea cuestión de la edad, ni de llevar una vida al límite (¿de qué se puede llevar una vida al límite?), ni de tonterías por el estilo. Más bien tiene que ver con esas galerías de las que hablaba Machado en la que se almacenan los recuerdos, en las que sólo se salvan del polvo que ensombrece los detalles los momentos personalmente significativos o los ¿Qué estaba haciendo usted cuando ocurrió X?
Por las veces que uno ha oído las historias referidas al preciso momento en el que un tal Neil Armstrong ponía sus pies sobre la luna, quienes aún no éramos ni un proyecto de ser humano en ese 1969, veíamos con desilusión la posibilidad de no ser testigos de acontecimientos históricos de esos que terminan conformando el imaginario colectivo. Claro, que luego llegaría un 23 F, la caída del muro de Berlín, el 11 de septiembre en NY, el mismo día de marzo en Madrid o el incendio del edificio Windsor en uno de los reductos que internacionalizan el skyline patrio. Es evidente que cada uno de estos sucesos, por llamarlos de algún modo, no tienen nada que ver los unos con los otros. Las repercusiones y la importancia de cada tipo de acontecimiento es muy particular, compartiendo tan solo ese interés mediático y popular sobre lo que cada uno estábamos haciendo en el mismo instante en el que ocurrió.
Con respecto al último que nos sacudió la indiferencia, aunque me cueste reconocerlo, mientras el edificio Windsor empezaba a consumirse, yo estaba durmiendo. Es curioso, muy curioso. Precísamente ese fin de semana me encontraba a un centenar de kilómetros de Madrid, precísamente disfrutando de ese tipo de escapadas necesarias para descansar de las aceras sucias, del asfalto, del hormigón, de las prisas, del metro, del aire viciado, del ruido, del depender del inquebrantable horario que marcan despertadores, andenes, ordenadores y trabajo...
Una llamada. Miro la hora, la 1:45 de la mañana. En condiciones normales aún me quedarían casi dos horitas para despedir el día. Entre el sueño y la realidad distingo las palabras "Windsor", "ardiendo", "Castellana", "televisión" y "coloso en llamas". Cuelgo. Me doy la vuelta en la cama esperando volver a pillar el sueño. Pero no puedo. Ahí lo tenemos, ese obsceno morbo que preconiza un acontecimiento de relieve. Enciendo la televisión. En la primera de Televisión Española un telediario dando imágenes del suceso. En la 2 una película sobre unos aborígenes africanos. En Antena 3 una de esas películas basadas en hechos reales que han quedado desbancadas del horario siestil por los programas más sórdidos. En Telecinco, los habituales de un programa del corazón, amén de dar muestra de su innato conocimiento sobre el devenir existencial de la más baja calaña social, presumen sobre sus amplia experiencia en el campo de la arquitectura, sobre los métodos más apropiados para la extinción de incendios, reparto de cargas, estructuras de hormigón... (si se las dan de periodistas se las pueden dar también de arquitectos, médicos y peritos agrónomos si se tercia). En el plus... ni idea, codificado, y eso que en la publicidad del hotel decían tener televisión por satélite (no era viernes, cochinos). Por último Telemadrid volcada por lo visto en el suceso, no se ve. No se por qué pero me decido por la primera de TVE.
De repente, imágenes sobrecogedoras de un fuego brutal, despiadado e inaccesible. Ruido de escombros rompiéndose en el suelo, pequeños cristales brillando según caían al vacío, como las estrellas que faltaban en el cielo hacia el que se escapaban enormes lenguas de fuego. Y cientos de personas, bomberos haciendo lo imposible, sanitarios desplegando hospitales de campaña, policías estableciendo el pertinente "perímetro de seguridad", curiosos sacando fotos con el móvil y mirando, entre la fascinación y el temor, la inútil resistencia del gigante al que le quedan dos telediarios.
Raras veces se alcanza una catarsis como esa. Sabes que nadie te tachará de morboso mientras todos miran hacia el mismo punto, contemplando ese extraño y fascinante poder de destrucción del fuego, que hace patente la soterrada amenaza de ruina, de colapso, de fin (llámese como se quiera) que subyace en todo lo que se construye, ya sea un proyecto, un sueño o un edificio de 28 plantas. Viene a ser la versión material de aquella frase de Shakespeare que decía que desde el día que nacemos nos vamos acercando cada vez más a la muerte.
Y por la televisión, datos, muchos datos, año de construcción del edificio, litros de agua gastados, riesgos más inmediatos, declaraciones de los protagonistas... Y cagadas, muchas cagadas; en Telecinco las sabias palabras de los contertulios del marujeo son acompañadas por rótulos ajustados a la realidad, "El eificio Windsor se derrumba", "Caos en Madrid por el derrumbe de un gran edificio" (de ser la vida dibujos animados, me imagino al edificio Windsor diciendo "Coño, no jodáis que lo que estoy es a-r-d-i-e-n-d-o"), una reportera de TVE asegurándole al presentador del telediario que se encontraba a menos de 10 metros del edificio (cosa harto imposible a menos de que fuese pertrechada con un paraguas de amianto)...
Una hora después de tomar conciencia de dónde estaba, con quién y qué hacía mientras se gestaba un nuevo mito, apagué la televisión y volví a dormirme, sabiendo que por muy tarde que me hubiese acostado a) el edificio no iba a dejar de arder por el mero hecho de que no lo viese y b) que al día siguiente sobrarían datos sobre el suceso.
De vuelta a la realidad, a las aceras sucias, al ruido, al hormigón..., la información que ofrecían los medios no dejaba de ser abrumadora. La más curiosa es la que campaba mágicamente por los foros de internet. La probable causa del siniestro facilitada por fuentes oficiales, el famoso cortocircuito, era echada por tierra por los internautas más informados. Complots empresariales, atentados islámicos, conspiraciones judeomasónicas, incluso la inflitración en el edificio de un terrorista disfrazado de técnico que colocaba un dispositivo de ignición listo para hacer fuego exactamente a las 23.09, reveladora hora que eludía indudablemente al 11 de septiembre... El mundo está lleno de MacGyvers. Y también de gilipollas, claro está, porque hasta que se demuestre lo contrario no ha habido "día de la infamia".
El mismo (nulo) respeto me merecen aquéllos que, de nuevo en internet, criticaban sin piedad la falta de previsión, las medidas adoptadas y el comportamiento de los cientos de profesionales que han trabajado sin descanso para hacer que los presagios de Telecinco no llegasen a cumplirse. No es la primera vez que estos profesionales nos demuestran a todos que su labor en la sociedad es imprescindible y que son unos jodidos héroes. Un incendio pavoroso en una zona en la que pese al día de la semana y la hora (sábado a las 23.00 de la noche) había gente trabajando (vigilantes, personal de limpieza...), de marcha por los bares y discotecas aledañas (calle Orense), con un intercambiador utilizado cada día por 300.000 personas abierto (Nuevos Ministerios)... y los servicios sanitarios tan sólo tuvieron que atender a 3 bomberos, intoxicados leves por monóxido de carbono cuando subieron a la planta del Windsor en la que se originó el incendio en un primer momento.
Ante la inestabilidad que presenta el edificio, sólo nos queda despedirnos del Windsor, un nuevo rascacielos se erguirá en su lugar, cuando finalicen las obras de desmantelamiento de una estructura muerta, de un esqueleto espectral que de noche sugiere un escenario de pesadilla, irreal, aparecido de la nada como los barcos fantasmas de mil y una leyendas.
No se si este accidente mermará las posibilidades de que Madrid sea sede olímpica en 2012, la verdad es que, visto lo visto, si los señores del COI piensan que, después de esto, es ésta una ciudad poco segura y poco preparada, que con su pan se coman sus juegos y sus aritos de colores. Eso sí, que dejen los cartelitos que los anuncian y que sustituyan las fotos de gente sonriente por fotos de bomberos y de miembros sanitarios y de seguridad como los que han participado en la extinción de las llamas del Windsor. No se me ocurriría un slogan mejor que el de esos carteles, "Estamos preparados para tí".

"Tened cuidado, Telemandril os vigila"

 

Sólo llevamos visitillas