Las casas de Pin y Pon
En el habitual repaso a las personalidades que nos gobiernan, surge un nuevo objeto de mis más bajas pasiones (pseudoliterarias), María Antonia Trujillo, ministra de la vivienda.
Curioso paralelismo el de las carteras de las dos ministras protagonistas de este blog, cultura (Calvo) y vivienda (Trujillo). Si bien el primer Ministerio no existía como tal, el gobierno de ZP lo escindió del tándem que conformaba con Educación y Deporte. Vivienda tampoco, hasta que el paladín de la "Alianza de civilizaciones" decidió separar esta rama del Ministerio de Fomento, del que dependía.
Desde mi punto de vista, flaco favor el de Zapatero a las mujeres de este país, ya que la incompetencia de estas dos ministras sólo justifica que están donde están por cumplir el famoso y manido "cupo de paridad". Y aún así, ¿es que de entre las filas del PSOE, no hay nadie más competente y que antes de hacer declaraciones se piense un poco lo que dice?
Las apreciaciones acerca de la ministra de Cultura hasta el momento han quedado justificadas (leer otros artículos sobre derechos de autor, ley audiovisual de protección al menor...). Para entender que su actuación al frente de su Ministerio es prácticamente similar a la de Trujillo, sigamos las andanzas de esta mujer.
En marzo de 2004 se encontró en la tesitura de abandonar sus quehaceres al frente de la Consejería de Fomento de la Junta de Extremadura para complacer los designios de ZP, que prometía en la campaña electoral para las elecciones generales la construcción, no de una ni de dos, sino de 180.000 viviendas de protección oficial.
A poco de cumplirse un año desde que el PSOE llegase al poder, resulta que se rectifica, ya que no se trata de construir 180.000 viviendas, sino de realizar 180.000 "soluciones habitacionales". ¿Acaso existe alguna diferencia? Echándole mano al Real Decreto 1042/2003 sobre Medidas de Financiación de Actuaciones Protegidas en Materia de Vivienda y Suelo del Plan 2002-2005, nos encontramos lo siguiente:
"Resulta más apremiante la necesidad de ofrecer soluciones habitacionales a aquellas personas y familias con niveles de ingresos medios y bajos, sobre todo cuando concurren circunstancias personales que dificultan el acceso al mercado de viviendas libres, como es, por ejemplo, el caso de los jóvenes".
Bien, con este Real Decreto sobre la mesa, podemos afirmar que una solución habitacional podría ser permitirle a alguien vivir debajo de un puente. ¿significa esto el adios a las 180.000 viviendas prometidas? Parecía que sí, pero para eso está la gran ministra de la vivienda; a diferencia de su colega de Cultura, Trujillo, solita, sin ningún consejo asesor, echando mano de una calculadora ha solucionado el problema: tamaño medio de vivienda de protección oficial (VPO)= 90 metros cuadrados, dividimos entre 3... ¡ya está, pisos de 30 metros! Por un lado esto significa que pasaríamos de los 16.200.000 m2 de suelo a 5.400.000 para la construcción de viviendas, el fin, el uso y el beneficio que generarían los 10.800.000 m2 restantes están en el aire. Porque si ZP prometió la construcción de 180.000 viviendas, habremos de suponer que tenía conocimiento sobre terrenos edificables...
Dejando de lado estas suposiciones, recordemos, VPO de 30 m2. Nos ha jodido mayo, podrían haber prometido 360.000 de 15, o 720.000 de 7.5, si al final terminaremos viviendo como la abeja Maya.
De momento, y como todo lo que rodea a las decisiones de este gobierno, se trata sólo de un proyecto, según Trujillo "es sólo una de las muchas vías y propuestas que estamos analizando para dar solución al problema de acceso a un piso en España". Primero se promete y luego se estudia como cumplir lo prometido.
Desde el Ministerio de la Vivienda no obstante se asegura que este modelo de miniviviendas ha sido un éxito en los países nórdicos, aunque hablar de adecuar los sueldos con los de esas latitudes, nada de nada. El truco de estos chambaos, aseguran, es que tienen 4 metros de altura, por lo que sabiendo aprovechar espacios, construyendo varias alturas, se puede conseguir un loft de los más cuco. Ahora bien, 30 metros cuadrados para una familia... nuevamente, las cabezas pensantes del Ministerio dan con la solución: llegado el momento en el que los habitantes se encuentren un poco apretados, bastará con adquirir la vivienda contigua. Lo malo es que, personalmente, veo cabos sueltos en estas soluciones:
- ¿Costeará el Ministerio de la Vivienda esas reformas para darle dos alturas al piso? NO.
- En el caso de la posible adquisición del piso contiguo, ¿permite la ley poseer más de una VPO? NO.
- Supongamos que, a través de tejemanejes varios, podemos acceder a la compra del piso contiguo ¿permitirá de buen agrado el vecino abandonar su madriguera para que uno esté más ancho? Depende, hay medios para presionarle, música a todo volumen por las noches, echarle lejía a la ropa tendida o retirarle el saludo en el ascensor en caso de que este nuevo modelo de viviendas no lo sustituya por un agujero con una cuerda. A cambio de esta "arriesgada propuesta" como la define Trujillo (empleando la definición positiva de "arriesgada", como algo rompedor y aventurero), "se proponen soluciones imaginativas y sostenibles y la creación de espacios comunes para todos los vecinos del edificios, como pasillo, lavaderos, portería, trasteros o puntos de reciclaje". Saquen sus propias conclusiones sobre las "soluciones imaginativas y sostenibles" y agradezcan el cariz solializador de la ministra, las horas que pasaremos con los vecinos lavando la ropa o cocinando, ya que la medida contempla asímismo cocinas comunes.
Pero no nos deprimamos, según Trujillo "La dignidad no se mide por metros cuadrados". Podemos ser dignísimos viviendo en esta suerte de madrigueras que ahora nos prometen. ¿Cuántos metros cuadrados medirá la dignidad de la señora ministra? La que no encuentra dinero para hacer viviendas que sigan el canon de la medida humana es la misma que en agosto de 2004 hizo desplazar un helicóptero del Centro de Urgencias y Emergencias 112 de Extremadura hasta Peraleda de Zaucejo, en Badajoz, para administrar un simple urbasón a la ministra, a la que le había picado un mosquito (Si quieren la noticia entera, pinchen aquí). Se puede pensar que es algo común al gobierno del PSOE, José Bono, ministro de Defensa se suele trasladar desde su residecia en Toledo al Ministerio usando un helicóptero del Ejército.
Es lo que tienen estas cosas, si a la ministra Trujillo le pica un mosquito, se mueve cielo y tierra para atajar el percance, mientras que al ciudadano de a pie, bien le pique un bichito, bien tenga que emanciparse, no tiene más remedio que joderse.
Curioso paralelismo el de las carteras de las dos ministras protagonistas de este blog, cultura (Calvo) y vivienda (Trujillo). Si bien el primer Ministerio no existía como tal, el gobierno de ZP lo escindió del tándem que conformaba con Educación y Deporte. Vivienda tampoco, hasta que el paladín de la "Alianza de civilizaciones" decidió separar esta rama del Ministerio de Fomento, del que dependía.
Desde mi punto de vista, flaco favor el de Zapatero a las mujeres de este país, ya que la incompetencia de estas dos ministras sólo justifica que están donde están por cumplir el famoso y manido "cupo de paridad". Y aún así, ¿es que de entre las filas del PSOE, no hay nadie más competente y que antes de hacer declaraciones se piense un poco lo que dice?
Las apreciaciones acerca de la ministra de Cultura hasta el momento han quedado justificadas (leer otros artículos sobre derechos de autor, ley audiovisual de protección al menor...). Para entender que su actuación al frente de su Ministerio es prácticamente similar a la de Trujillo, sigamos las andanzas de esta mujer.
En marzo de 2004 se encontró en la tesitura de abandonar sus quehaceres al frente de la Consejería de Fomento de la Junta de Extremadura para complacer los designios de ZP, que prometía en la campaña electoral para las elecciones generales la construcción, no de una ni de dos, sino de 180.000 viviendas de protección oficial.
A poco de cumplirse un año desde que el PSOE llegase al poder, resulta que se rectifica, ya que no se trata de construir 180.000 viviendas, sino de realizar 180.000 "soluciones habitacionales". ¿Acaso existe alguna diferencia? Echándole mano al Real Decreto 1042/2003 sobre Medidas de Financiación de Actuaciones Protegidas en Materia de Vivienda y Suelo del Plan 2002-2005, nos encontramos lo siguiente:
"Resulta más apremiante la necesidad de ofrecer soluciones habitacionales a aquellas personas y familias con niveles de ingresos medios y bajos, sobre todo cuando concurren circunstancias personales que dificultan el acceso al mercado de viviendas libres, como es, por ejemplo, el caso de los jóvenes".
Bien, con este Real Decreto sobre la mesa, podemos afirmar que una solución habitacional podría ser permitirle a alguien vivir debajo de un puente. ¿significa esto el adios a las 180.000 viviendas prometidas? Parecía que sí, pero para eso está la gran ministra de la vivienda; a diferencia de su colega de Cultura, Trujillo, solita, sin ningún consejo asesor, echando mano de una calculadora ha solucionado el problema: tamaño medio de vivienda de protección oficial (VPO)= 90 metros cuadrados, dividimos entre 3... ¡ya está, pisos de 30 metros! Por un lado esto significa que pasaríamos de los 16.200.000 m2 de suelo a 5.400.000 para la construcción de viviendas, el fin, el uso y el beneficio que generarían los 10.800.000 m2 restantes están en el aire. Porque si ZP prometió la construcción de 180.000 viviendas, habremos de suponer que tenía conocimiento sobre terrenos edificables...
Dejando de lado estas suposiciones, recordemos, VPO de 30 m2. Nos ha jodido mayo, podrían haber prometido 360.000 de 15, o 720.000 de 7.5, si al final terminaremos viviendo como la abeja Maya.
De momento, y como todo lo que rodea a las decisiones de este gobierno, se trata sólo de un proyecto, según Trujillo "es sólo una de las muchas vías y propuestas que estamos analizando para dar solución al problema de acceso a un piso en España". Primero se promete y luego se estudia como cumplir lo prometido.
Desde el Ministerio de la Vivienda no obstante se asegura que este modelo de miniviviendas ha sido un éxito en los países nórdicos, aunque hablar de adecuar los sueldos con los de esas latitudes, nada de nada. El truco de estos chambaos, aseguran, es que tienen 4 metros de altura, por lo que sabiendo aprovechar espacios, construyendo varias alturas, se puede conseguir un loft de los más cuco. Ahora bien, 30 metros cuadrados para una familia... nuevamente, las cabezas pensantes del Ministerio dan con la solución: llegado el momento en el que los habitantes se encuentren un poco apretados, bastará con adquirir la vivienda contigua. Lo malo es que, personalmente, veo cabos sueltos en estas soluciones:
- ¿Costeará el Ministerio de la Vivienda esas reformas para darle dos alturas al piso? NO.
- En el caso de la posible adquisición del piso contiguo, ¿permite la ley poseer más de una VPO? NO.
- Supongamos que, a través de tejemanejes varios, podemos acceder a la compra del piso contiguo ¿permitirá de buen agrado el vecino abandonar su madriguera para que uno esté más ancho? Depende, hay medios para presionarle, música a todo volumen por las noches, echarle lejía a la ropa tendida o retirarle el saludo en el ascensor en caso de que este nuevo modelo de viviendas no lo sustituya por un agujero con una cuerda. A cambio de esta "arriesgada propuesta" como la define Trujillo (empleando la definición positiva de "arriesgada", como algo rompedor y aventurero), "se proponen soluciones imaginativas y sostenibles y la creación de espacios comunes para todos los vecinos del edificios, como pasillo, lavaderos, portería, trasteros o puntos de reciclaje". Saquen sus propias conclusiones sobre las "soluciones imaginativas y sostenibles" y agradezcan el cariz solializador de la ministra, las horas que pasaremos con los vecinos lavando la ropa o cocinando, ya que la medida contempla asímismo cocinas comunes.
Pero no nos deprimamos, según Trujillo "La dignidad no se mide por metros cuadrados". Podemos ser dignísimos viviendo en esta suerte de madrigueras que ahora nos prometen. ¿Cuántos metros cuadrados medirá la dignidad de la señora ministra? La que no encuentra dinero para hacer viviendas que sigan el canon de la medida humana es la misma que en agosto de 2004 hizo desplazar un helicóptero del Centro de Urgencias y Emergencias 112 de Extremadura hasta Peraleda de Zaucejo, en Badajoz, para administrar un simple urbasón a la ministra, a la que le había picado un mosquito (Si quieren la noticia entera, pinchen aquí). Se puede pensar que es algo común al gobierno del PSOE, José Bono, ministro de Defensa se suele trasladar desde su residecia en Toledo al Ministerio usando un helicóptero del Ejército.
Es lo que tienen estas cosas, si a la ministra Trujillo le pica un mosquito, se mueve cielo y tierra para atajar el percance, mientras que al ciudadano de a pie, bien le pique un bichito, bien tenga que emanciparse, no tiene más remedio que joderse.

"Tened cuidado, Telemandril os vigila"


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