El pRoFeSoR MoRiArTy ha vuelto. Vale, nunca se ha ido y sigue con esa extraña manía de hablar de sí mismo en tercera persona. Sí creías que después de FRiKiWoRLD se iba a callar para siempre vas listo. En esta nueva superproducción te invitamos a participar y a dejarte las neuronas escribiendo lo que te salga del modem. Bienvenidos a la trepidante aventura del sinsentido cibernético... bienvenidos a TeLeMaNdRiL.

domingo, marzo 06, 2005

Dualidades

Resulta interesante indagar un poco en el devenir de la historia, la religión y la filosofía para ver que todo en este mundo tiene su correspondiente versión opuesta. La guerra y la paz, el bien y el mal o conciencia y la inconsciencia son ejemplos bastante aclaradores, si bien uno no está aquí para sermonear sobre cuestiones más propias de gente perversa y ociosa. Pero me van a permitir la licencia de ilustrar esta convicción de los polos opuestos desde la perspectiva de la música. Si por un casual no hubiese quedado patente mi apocalíptica visión del panorama musical a día de hoy (¿Cómo? ¿no has leído el artículo "¿Es ilegal la piratería?"), multiplicada ad infinitum con la plaga que se ha venido a llamar "reggaeton" (¡¡¡malditos seáis por siempre, maldiiiitooooos...!!!), bien es cierto que, en contadísimas ocasiones, se nos ofrece la posibilidad de ver que hay algo que se sitúa en el extremo opuesto al pestilente panorama de lo que nos vomita la radiofórmula. Estos días han sido reveladores para comprobar esa indudable dualidad. Por un lado, tenemos a un enorme Jorge Dréxler sacándole brillo al primer Oscar de la academia de las artes y las ciencias del país del whopper por una preciosa canción, "Al otro lado del río", y por otro, con una semana de diferencia, la televisión pública hace una gala para seleccionar al representante de España en Eurvisión. Dado que esta última frase ya era demasiado larga, dejo para la siguiente la lista de adjetivos que me mereció el evento y sus partícipes. ¿Qué coño se puede encontrar de artístico, de divertido o de rompedor en una panda de freaks patéticos, monstruos de feria cuya diarrea neuronal ensucia con la más flagrante muestra de imbecilidad, eso que llamamos "música"?
¿Cómo demonios es posible que de entre 40 millones de personas, se haya hecho una selección tan súmamente bizarra, sin un atisbo de la mínima calidad exigible, no ya para el circo en el que se ha transformado Eurovisión, sino siquiera para una orquesta de pueblo? ¿Se da alguien cuenta de que de este modo jamás podremos dejar de ser el hazmerreir de Europa?
Difícil decisión elegir para representarnos a unos raperitos que aportan al arte frases llenas de lindeza y decoro con un tema llamado "Vete a tomar por culo", un muchachín romántico y melancólico con cara de colgao, al que habría que dar de hostias a ver si espabilaba, un grupito de pseudoadolescentes de delicadas y finas maneras que despierta asímismo instintos homicidas y qué decir de esas tres marujas mostoleñas que no sugiera sólamente el dantesco espectáculo pseudomusical que protagonizan...
Ahora bien, hay una pregunta que me ronda la cabeza: ¿quién es más tonto, el que hace las tonterías o el que las alienta y vitorea? Podríamos sustituir la palabra "tonto" por "gañán sin talento" y aún así podríamos quedarnos cortos; el que alienta y vitorea ese esperpéntico espectáculo bien podrían ser los productores de la industria musical, el mismo público que aplaude cada vergonzoso graznido, los que lo defienden al calificarlo de "muy original" (que los hay), los que creen que Eurovisión sigue siendo una plataforma para dar a conocer a nuevas promesas (no se engañen, para dar publicidad a desgraciados de nulo talento ya está Sardá y otros grandes profesionales de la telemierda)...
Bien mirada (sobre todo económicamente), la idea de "Operación triunfo" orientada a buscar a alguien que cante representando a España (yo me escindo) en el festival musical con más solera del viejo continente, tiene sus ventajas. Primera, se hace una criba que elimina a quien no vale para ni tocar los bongos. Segunda, al acoger a un don Nadie, representarle cuesta cuatro duros, y con la amenaza de largarle de la "academia" (Si Platón levantase la cabeza...), difícilmente se rebelará con posibles ínfulas de grandeza. Tercero, por el mismo motivo anterior, produces los discos del don Nadie y a forrarse a su costa cuando termine el experimento. Bonito, ¿no?
El problema es que esta fórmula no se puede perpetuar ad infinitum porque la gente, la mayoría, no es tonta, y termina hasta los mismísmos cojones de que cada año se saquen tropecientos discos de karaoke perpetrados por los participantes (discos con las "galas del programa" los llamaban) que a su vez sacan después sus propias producciones musicales. Y claro, se copa el mercado de triunfitos. Como los responsables del binomio TVE - Vale Music (sello que reflejó sus inmensos beneficios económicos por el fenómeno "OT" contratando a cuatro gatos) le vieron las orejas al lobo, han decidido aparcar la "academia" comandada por Nina y apostar por nuevas fórmulas. Y hete aquí que nos encontramos con un experimento parecido pero en baratillo. Ya no hacen falta profesores, asesores ni profesionales del mundo de la promoción, ahora basta con explotar el fenómeno del don Nadie, convocar una especie de gala - concurso en plan cutre y, gracias a los mensajitos de los móviles y a los números de pago 806, ensalzar al cantamañanas de turno. Desconozco los beneficios que repercutieron en las arcas públicas con este sistema de votación, pero en lo que se refiere al resultado cualitativo del evento, desde un punto de vista tanto estético como artístico, puede calificarse de atentado conta el buen gusto.
Por si fuera poco, el dantesco espectáculo fue conducido por el hombre del adjetivo fácil, Carlos "claro-que-sí-guapísimo" Lozano, inefable personaje, que, fíjate tú, comparte con Jorge Dréxler el honor de haber ganado un Oscar de la academia hollywoodiense. Y es que, para el que no lo sepa, el Oscar que obtuvo Almodóvar por "Todo sobre mi madre", se debe a la inestimable colaboración en la película de este infame presentador de inquietante sonrisa, quien lo duda, por lo menos en la fiesta de celebración del premio parecía Gollum, agarrando el premio como si le fuese la vida en ello. Para que vean lo de las dualidades existentes en la naturaleza y el eterno retorno que se confabula entre ambas.
Y para colmo de males, el gran gurú, José Luis Uribarri, se ha retirado ya, lo que tampoco es cosa del otro mundo, porque dudo que exista mucha diferencia entre currar una vez al año y la jubilación, privilegio al alcance de muy pocos, como es el caso de Jaime Peñafiel por ejemplo, aunque últimamente anda obsesionado por descalificar a la gran Nuera, dedicando su inestimable tiempo a hablar de peinados y soplapolleces por el estilo de televisión en televisión. Quién como aquél dirá ya esas clásicas tonterías, que los griegos nos darán 12 puntos por ser familiares de la reina, que los estonios nos tienen una gran simpatía...
Por otro lado, pese a contar con el ánimo y el apoyo de la gente de este país, si bien suponía el primer galardón para un tema en castellano, Dréxler ganaba el premio para una película, algo que no deja de alegrarme, por el minúsculo pedacito que nos toca por compartir idioma y tierra (que sí, que es uruguayo, pero vive en los madriles). Lo que me quema del asunto, es que las tres frikis vencedoras en este último festival del patetismo más soez y ordinario (tranquilos, animosos fans del trío "Son del sol", no es por nada personal, diría lo mismo de haber ganado cualquier otra formación / cantante, soy incapaz de distinguir el nivel de bazofia musical del resto de participantes), es que la función asignada a las agraciadas, es la de representar a España allende las fronteras. Por si no tuviesemos bastante con el fenómeno Moratinos... ¿qué hemos hecho para merecer esto? Porque creo yo que, después de 500 años ya habremos pagado las deudas de haber sido pioneros en temas como el del exterminio de indígenas o la Inquisición (¿adivinan el título de la canción vencedora? "Brujería").
Tendré que informarme si Liechtenstein participa en este orgiástico festín de carroña que es Eurovisión a jour d'hui. ¿Cuánto se tarda en pedir el cambio de nacionalidad? Si el papeleo tarda, tampoco estará de más pensar en mudarse al otro laadooo del ríooo...

"Tened cuidado, Telemandril os vigila"

 

Sólo llevamos visitillas