El pRoFeSoR MoRiArTy ha vuelto. Vale, nunca se ha ido y sigue con esa extraña manía de hablar de sí mismo en tercera persona. Sí creías que después de FRiKiWoRLD se iba a callar para siempre vas listo. En esta nueva superproducción te invitamos a participar y a dejarte las neuronas escribiendo lo que te salga del modem. Bienvenidos a la trepidante aventura del sinsentido cibernético... bienvenidos a TeLeMaNdRiL.

martes, enero 11, 2005

Moliendo café...

"Para conservar la calidad del café, rogamos no fumar"
Semejante cartel, complementado asímismo con el logo internacional de prohibición con un cigarrillo detrás, decora las paredes de cada sucursal de la franquicia "Starbucks café". Que sí, que fumar es malo y además pecado de acuerdo con el nuevo catecismo, eso ya lo sabemos todos. Y que en esta cadena de establecimientos (presidida por Howard Schultz, magnate yanqui con más dinero que granos de café utiliza su empresa para funcionar) hagan de su capa un sayo y prohiban fumar es una decisión lógica como empresa privada que es. Ahora bien, que se justifique el hecho de que uno no se pueda encender un cigarrito mientras se toma un café en este establecimiento arguyendo que este acto puede mermar la calidad del producto me parece una muestra de humor negro sin parangón.
Si algún día tengo la ocasión de visitar la casa de Juan Valdés, me podrán prohibir fumar, porque supongo que la calidad del café que atesorará semejante lugar será sublime, pero que recomienden abstenerse de un vicio desde siempre ligado al cafecito en un establecimiento que vende agua sucia haciendo creer que es café más jodidamente exquisito del planeta es para descojonarse. Si los responsables de los controles de calidad de "Starbucks café" acostumbrasen a meterse en el cuerpo el mejunje con el que ganan dinero a espuertas, no creo que suscribiesen la frase de los cartelitos. Lo más sorprendente es que esta empresa incluso tiene contratada gente para que viaje por el mundo para descubrir los granos de mejor sabor, hay que joderse. Desde este espacio, propongo un nuevo cartel para asegurarse de que la calidad sea impecable:

"Para preservar la calidad del café, rogamos se lo tomen en el bar de al lado".

Ahora bien, habrá quien lo considere un producto de calidad (que merezca una media de 3€ por taza - vaso de cartón), presupongo que los guiris procedentes del país del Whopper, dado el desmesurado interés de la compañía por asentarse en edificios de Madrid situados lo más cerca posible de monumentos, museos o lugares de peregrinación obligada de los turistas que nos visitan (Museo de Prado, edificio Vitalicio, calle del Arenal, Alonso Martínez...) y que conocen ya la marca y su "exquisita calidad" (ojo a la cursiva y a las comilllas).
Nadie dudará que Starbucks es al café de calidad lo que el MacDonalds a la cocina de calidad. La diferencia básica es que por una tercera parte de lo que puede costar una comida decente, uno se puede meter para el cuerpo un menú con hamburguesa, patatas y bebida; en el caso del café ocurre todo lo contrario en la relación calidad / precio, uno se puede tomar un pedazo de café como la copa de un pino en un bar normalito (y fumarse lo que se tercie) por 1.50 € aproximadamente.
Para terminar (esta vez no me extiendo más), un dato que afecta a todo el tinglado de negocios que, como es el caso de Starbucks, ganan dinero vendiendo café y que explica cómo las ganancias de este último grupo se hayan multiplicado por tres en los últimos 8 años:
"De los casi US$ 55.000 millones que cada año genera el comercio del café, solamente un 15 por ciento, es decir, US$ 8.000 millones llega a las manos de los productores. Por su parte, la organización no gubernamental Oxfam estima que los productores sólo reciben el 7% de lo que paga el consumidor final".
(Texto recogido del diario "
La insignia" de hace unos años en relación con la conferencia mundial sobre el café).

"Tened cuidado, Telemandril os vigila"

 

Sólo llevamos visitillas