El pRoFeSoR MoRiArTy ha vuelto. Vale, nunca se ha ido y sigue con esa extraña manía de hablar de sí mismo en tercera persona. Sí creías que después de FRiKiWoRLD se iba a callar para siempre vas listo. En esta nueva superproducción te invitamos a participar y a dejarte las neuronas escribiendo lo que te salga del modem. Bienvenidos a la trepidante aventura del sinsentido cibernético... bienvenidos a TeLeMaNdRiL.

jueves, enero 27, 2005

Dando la lata (Yurop Constitushon, II)

Volvemos a hablar del maravilloso y fascinante mundo de la Constitución Europea, así, con mayúsculas. En otro artículo criticábamos la falta de información sobre el tratado de marras. Pues bien, tras comprobar que, efectivamente, cada periódico del día 16 de enero incluyó un ejemplar de la Constitución y que esta se puede adquirir asimismo de forma gratuíta a través del portal www.constitucioneuropea.es, parecía que no había nada más que reporchar a la Administración. Craso error. Resulta que, al igual que ocurre con el caso de la televisión pública, debe existir un "Consejo de Sabios" que estudien las posibles vías de publicidad del referéndum del día 20 de febrero, y que han llegado a la conclusión de que puede existir un importante falta de participación por parte de los jóvenes. Oh, triste fatalidad, España entera inmersa en un proceso para alcanzar unos derechos que nos equiparen con nuestros hermanos europeos y bla, bla, bla, y nuestros jóvenes por ahí de cachondeo o en casa tirados a la bartola, deberán pensar. Hombre, convocar unas elecciones en domingo desde siempre ha supuesto un problema: la resaca. Pues bien, este último argumento ha debido ser la piedra de toque del Consejo de la Juventud de España, organismo dependiente del Gobierno y que se preocupa por los problemas de los chavales y chavalas de hasta 30 años más o menos. ¿Qué es lo mejor para la resaca?, debieron preguntar en el brainstorming dedicado a solventar el problema de la participación juvenil. Dormirla tranquilamente en casa no es la respuesta que convenía, claro, así que tiraron por lo más socorrido: una bebida energética. BINGO.


Esa es la última propuesta de los que manejan los hilos en el país para que la gente se deje de zarandajas y vaya a votar que sí al tratado europeo. Ahora bien, ¿qué titulo le ponemos a la bebida? ¿referembull? No, suponemos que tras otro agotador proceso de brainstorming, los responsables del Consejo de Juventud, decidieron el nombre: "Referendum Plus". Para mear y no echar gota. Dejemos un espacio en blanco para digerir el nombre de la bebida.
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¿De verdad que entre todas las ideas posibles para promocionar ante los jóvenes la constitución Europea, no había otra, no tan novedosa quizá, pero más sensata y lógica, y menos desconcertante y ridícula? Un concierto, por ejemplo (gratuíto y a ser posible no perpetrado por Loquillo, que entonces no iba a votar nadie), un premio literario o de pintura, un evento deportivo, o incluso pegatinas son propuestas que propongo desde este espacio. Pero no, siempre será mejor sorprender a los jóvenes que estén de marcha, que salgan del cine, que estén en las universidades o en las bibliotecas, con una lata de bebida energética cuyas "vigorizantes cualidades te ayudan a combatir la pereza y la apatía". Esta última frase no es mía, que más quisiera, sino que es uno de los eslóganes que acompañan el producto, junto a otros que lo ensalzan como "La bebida energética que te anima a votar" o que recomiendan su consumo "para que la fatiga no te impida acercarte a las urnas". Si a estas alturas podemos seguir leyendo, hay que admirar la generosidad sin límites de la que hacen gala nuestros políticos, ya que, junto con la lata, nos regalan asímismo un folleto en el que se explica que este elixir "Te mantiene despierto y alerta frente a cuestiones que afectan a tu futuro, como el referéndum de la Constitución Europea". De aspectos que también afectan al futuro de los jóvenes y que tampoco vienen muy definidos en la constitución, como las dificultades de acceder a una vivienda, los trabajos basura o la calidad de la enseñanza, el folleto no dice nada, una pena.
Del trabajo de repartir el total de 232.000 latas allí donde haya un joven (ojo a los coleccionistas de lo bizarro) se encargarán los denominados "Comandos". Tranquilos, no irán vestidos de camuflaje, sino con unas sudaderas que también publicitarán el famoso evento del próximo 20 de febrero. Por lo menos esperemos que por este trabajo cobren un salario digno por lidiar en todos los entornos que componen el hábitat del jovenzuelo patrio.
Esta novedosa y fantabulosa bebida que nos hará a los jóvenes correr hacia las urnas el día 20 como Astérix corría para dar mamporros a los romanos tras beber de la marmita de Panorámix, es otra medida más para tratar de remediar la importante falta de conocimiento del Tratado de la Unión que tenemos los españolitos según el último estudio del CIS. Van bien, vamos, como dicen los jóvenes "de puta madre", no hay mejor manera de informar que dar la lata, pero para mí que no han pillado el concepto.
Con casos como este, uno no puede dejar de preguntarse ¿No estarán haciendo tanto el gilipollas a propósito para que el día del referéndum no vaya a votar ni el Perrys? Que malas son las dudas...

"Tened cuidado, Telemandril os vigila"

viernes, enero 14, 2005

¿Es ilegal la piratería?

Podríamos decir que sí, que tomar por la fuerza cualuqier tipo de embarcación al grito de "¡Al abordajeeee!" no es de buena familia. En otro orden de cosas, la Sociedad General de Autores y Editores ha conseguido que se declare ilegal hasta la copia privada en la que uno podía apoyarse con el pretexto de no "dañar" el soporte original. En resumidas cuentas, que todo aquél que copie un CD, un DVD, que lo compre en un "top manta" o que se baje música, textos o películas de internet, aparte de ir al infierno y arder por toda la eternidad, tendrá que pagar multas e incluso podría dar con sus huesos en el talego.
Ahora bien, según esta gente, la piratería es un fenómeno nuevo. Aunque llevemos más de veinte años grabando películas o cualquier programa televisivo con el vídeo y gracias a la doble pletina hayamos copiado cintas y más cintas de cassette y hayamos grabado canción tras canción de emisora en emisora de radio, eso no es piratería. Lo mismo ocurre con el "top manta"; antes uno podía encontrar puestos callejeros en los que podía encontrar cassettes copiados con la carátula fotocopiada, pero, claro está, a nadie se le ocurre hablar de pirtateria en este caso. Este nuevo fenómeno se da sólamente cuando se realiza la misma acción en unos soportes digitales que ofrecen una calidad inmejorable y prácticamente imperecedera. ¿Y quiénes sacaron al mercado estos soportes vírgenes y los equipos que permiten desvirgarlos, léanse "grabadoras"? ¡Anda, si son las mismas multinacionales gracias a las cuales cualquier cantamañanas puede sacar un disco hoy en día! Pues que con su pan se lo coman.
No obstante, los miembros de la SGAE, paladines de la creatividad, el arte y los derechos de autor no cejan en su empeño de condenar la piratería. Verbigracia:

"El tráfico ilegal de música ha experimentado en los últimos tiempos una evolución tan extraordinaria que, de ser un fenómeno de tipo residual que apenas dañaba la industria musical, ha pasado ahora a convertirse en un negocio tan lucrativo como el tráfico de drogas que promete abocar al sector a la ruina por medio de un clamoroso empobrecimiento creativo y de otros efectos más inmediatos, como la propia desaparición de sellos discográficos con el consiguiente aumento del desempleo entre los profesionales del sector".

Teddy "Judas Iscariote" Bautista
Presidente de la SGAE y oráculo de artistas
Publicado en ABC (14/01/04)

Los vaticinios del señor Bautista se han cumplido, Si bien es cierto que "música de mierda", si se me permite la expresión, ha existido desde siempre, ese "clamoroso empobrecimiento creativo" es todo un hecho, con la salvedad de que hoy en día, auspiciados por el mercantilismo de la radio fórmula de los gigantes mediáticos, se publican más discos en España que nunca. Lo que significa que la inexistente calidad parida desde las cuerdas vocales de cientos de cantamañanas, cuerpos danone con ineptitud musical, mangantes disfrazados de cantautores y estrellas de un día es el sustento gracias al cual la SGAE sigue y seguirá viviendo del cuento. El primigenio argumento de la cantidad ha sido sustituido por el de la calidad; pues sepan que si considero que un disco es de una creatividad clamorosamente pobre, lo que se dice una puta mierda, ni me lo compraré, ni lo copiaré, ni me lo bajaré de internet, duerman tranquilos.
En resumen, que se den con un canto en los dientes, que para que un disco esté disponible en internet o en el top manta, antes ha tenido que comprárselo alguien. Además, que no mezclen piratería y derechos de autor. Un ejemplo de lo que denominan piratería sería copiar un disco de Frank Sinatra. Violar los derechos de autor sería borrar el nombre de Frank Sinatra de la portada y poner en su lugar "Perico el de los Palotes" o tu propio nombre, y fardar ante amigos y familiares asegurando que eres tú el que canta.
Por otra parte, entre el selecto club de los amigos del maravilloso mundo de los derechos de autor "made in la SGAE" nos encontramos con grandes artistas de fama y prestigio internacional como Ramoncín, Rosa León, Loquillo, Cómplices o Javier Gurruchaga. No es por nada, pero ¿alguien ha visto alguna vez un disco de cualquiera de estos personajes en un top manta? y lo que es más preocupante, ¿pensarán que hay gente interesada en copiar o en bajarse sus creaciones musicales? En su lugar, yo pasaría a defender la piratería para lograr que alguien escuchase, por la vía que fuese, lo que con tanto sufrimiento ha salido de sus artísticas entrañas. Por otro lado, también nos encontramos con personajes como Alejandro Sanz o Julio Iglesias en esta lucha encarnizada por defender a capa y espada los derechos de autor. El nivel económico de este tipo de personajes puede hacer incomprensible su voracidad hacia mucho más dinerito fresco, aunque, con las vueltas que da la vida, no estaría de más tener algunos ahorrillos en el banco por si llegase el día en que la musa de la creatividad les abandonase y no pudiesen ya vivir de la música, como son los casos de Ramoncín, Rosa León, Loquillo, Cómplices o Javier Gurruchaga, por poner un ejemplo referido al triste desempleo de profesionales del sector.
Tampoco querría extenderme demasiado sobre el tema, pasando por alto cuestiones como la serie de cobros realizados por la SGAE en forma de "cánones" y "cuotas" (sobre los CDs y DVDs vírgenes, sobre los equipos de grabación, sobre los equipos de música y televisores propiedad de bares y locales de restauración...), las reiteradas tentativas realizadas por esta sociedad para denunciar y hacer desaparecer la Asociadión de Internautas... información sobre la legalidad de estas actividades hay de sobra en internet.
Sigamos con las palabras del señor Bautista, que no tienen desperdicio. Genial comparación la de la piratería con el tráfico de drogas. Malo, malo, malo. Señor Tedy, si me permite la confianza, las drogas son malas, y la música (de los demás, claro) por las que ustedes ganan dinerito es buena, por lo menos la que no ha caido en esa espiral de empobrecimiento creativo. Aunque si de lo que hablamos es de la gran cantidad de música que se edita hoy en día, la que inunda ese gran pozo de inmundicia artística, ni bajo prescripción médica amigos. Si la cosa finalmente deriva en la desaparición de los sellos discográficos, lo lógico sería que se aprovechasen de otros menesteres más lucrativos, a gestionar latifundios de opio, por ejemplo, lo que sería la venganza perfecta. Tristes es el desempleo de los profesionales del sector, pero hasta de la situación que les lleva a sufriflo podría redimirles. Que fleten pateras y que se dediquen a vender discos piratas lejos de su casita, como hacen muchos inmigrantes en nuestro país, que muy tristemente es una de las pocas alternativas que tienen para sobrevivir. Qué extraño que el señor Bautista no haya relacionado la piratería con el verdadero problema que entraña, el tráfico de seres humanos y las mafias que los manejan. No se quien sacará tajada indirectamente del tráfico de drogas, pero dudo mucho de los sentimientos humanitarios de quién deja de sacarla por un problema como es la explotación y la coacción que ejercen las mafias para obligar a alguien a estar todo el día en la calle intentando vender un puñado de cds piratas. Ahora bien, si se escudan en el tráfico de música por internet, o por el intercambio de archivos, y lo equiparan con lo lucrativo que resulta, ¿no sería maravilloso que un gesto tan generoso y enriquecedor para el espíritu como es el escuchar música superase con creces el trapicheo con dorgas que se traen en tantos países? Y si seguimos con la teoría de que la droga es mala, ¿cuál es la solución que aportan tanto expertos como legos en la materia para erradicar ese tráfico? Legalizarla, por lo que se "abaratarían los costes" para los consumidores, hecho que haría caer el poder de los grandes narcotraficantes. Abaraten el precio de la música, de los cds o de los dvds, verían como las mafias dedicadas al pirateo verían lo inútil de su negocio. Imaginación al poder.
Esperemos que, de cumplirse la profecía del señor Bautista, quedándose sin trabajo al ser afectado por ese preocupante aumento del desempleo en los profesionales del sector, su sucesor tenga en su haber frases más afortunadas.
Por último, habrá quien se pregunte "¿y por qué no copiar también todos los contenidos de esta página, eh?" Pues hale, os vais a "edición" en el panel de arriba, pincháis en "seleccionar todo", presionáis las teclas Control + C y lo pegáis donde os parezca. Que os aproveche.

"Tened cuidado, Telemandril os vigila"

jueves, enero 13, 2005

Eeescucha hermaano la caanción de la alaegríííaaaa... (Yurop Constitushon, I)

Iñaki Gabilondo, Luis del Olmo, Emilio Butragueño, Johann Cruyff, Antonio Gala, Eduardo García (el niño de "Aquí no hay quien viva"), Natalia Sánchez (la niña de "Los Serrano") y Loquillo (el niño de la SGAE) son la retahila de personajes de la vida pública que han superado el cásting de la academia del Ministerio de Asuntos Exteriores para dar a conocer la Constitución Europea. Pero no son los únicos. También se hizo el intento de que lo hiciesen los participantes de "Gran Hermano", próceres de la comunicación ejemplar, y los equipos de fútbol que tantas alegrías y penas causan entre los aficionados, mediante la exhibición de banderolas y reparto de pins. A fecha de hoy, hay constancia de que el domingo 16 de enero de 2005 A.D., todos los suplementos de los periódicos del día incluirán de forma gratuíta y a todo color el texto íntegro de este bonito tratado, sobre cuya validez habremos de decidir los habitantes de la Hispania el día 27 de febrero, siendo los primeros de los 25 países en "votar". Lo de las comillas viene porque, se vote lo que se vote aquí, el resultado será consultivo, vamos, que a menos de que el 100% vote en contra, el gobierno puede hacer lo que quiera (la votación sólo será vinculante -vamos, que se hará lo que opine el populacho- en Dinamarca e Irlanda).
Tras este prolegómeno a lo "Barrio Sésamo", a lo que vamos. Todo aquél que no vea la televisión o no pueda escuchar en la radio los anuncios de los personajes antes mencionados, que no compre el periódico el día 16 o que no vaya al fútbol no tendrá ni puta idea sobre lo que tiene que votar el día 27. Más grave es que los menos favorecidos, por los que asegura velar el texto de la constitución europea (se ha convertido en mi libro de cabecera, tiene más misterios que "El código Da Vinci" y está igual de mal escrito), se encontrarán en semejante situación ya no por elección personal, sino por no tener más remedio.
Con esta parrafada, no quiero sino criticar el modo a través del cual el Ministerio de Asuntos Exteriores ha decidido dar a conocer el texto comunitario entre los ciudadanos. Señor Moratinos, dos puntos. No necesito que Loquillo (personaje entre cuyo repertorio musical figura un tema llamado "La mataré", ideal para ilustrar la no discriminación de la mujer y el condenable y terrible asunto de los malos tratos, como recoge asimismo el nuevo tratado) me cuente lo maravilloso que va a ser para la cultura la Constitución europea. No necesito que en un estadio de fútbol se despliegue una bandera gigante de la Unión mientras suena "El himno de la alegría" (himno oficial comunitario, nada de "We are the champions" o "Antes muerta que sencilla"). No tengo por qué comprarme el periódico el día 16 si no quiero. No tengo por qué tener internet (ojo, único medio que, a día de hoy, recoje el texto de la Constitución, a menos de mes y medio para él referéndum).
En resumen, si tanto interés se tiene desde la política en que la Constitución europea salga para adelante, ¿POR QUÉ COÑO NO NOS INFORMAN COMO DIOS MANDA? ¿Tanto cuesta repartir el texto de marras por correo, en centros de enseñanza, de trabajo, en los medios de transporte, en los Ayuntamientos, en oficinas destinadas exclusivamente a tal fin o de regalo comprando yogures?
Podrían tomar ejemplo del trabajo de la Oficina Ejecutiva Madrid 2012, órgano que viene desarrollando una campaña de información y publicidad encomiable sin tener tan siquiera la certeza de que vaya a ser Madrid la ciudad elegida por el Comité Olímpico para organizar los Juegos Olímpicos de dentro de 7 años.
Tristemente me parece que, reitero, a día de hoy, 13 de enero de 2005, a 38 días del referéndum como bien refleja la página web habilitada por el Ministerio de Asutnos Exteriores para informar sobre esta Constitución, siendo este el único sitio en el que uno puede leer el texto íntegro, poco importa a la clase política lo que opinemos o dejemos de opinar, si estamos a favor o en contra de que se apruebe el tratado, a fin de cuentas, el resultado de la votación es meramente consultivo. A mí me da igual, habiéndole echado un somero vistazo al texto, lo único negativo que le encuentro al asuto es el tenerle que dar el gusto a los políticos que tan mal nos informan y votar a favor.

"Tened cuidado, Telemandril os vigila"

martes, enero 11, 2005

Moliendo café...

"Para conservar la calidad del café, rogamos no fumar"
Semejante cartel, complementado asímismo con el logo internacional de prohibición con un cigarrillo detrás, decora las paredes de cada sucursal de la franquicia "Starbucks café". Que sí, que fumar es malo y además pecado de acuerdo con el nuevo catecismo, eso ya lo sabemos todos. Y que en esta cadena de establecimientos (presidida por Howard Schultz, magnate yanqui con más dinero que granos de café utiliza su empresa para funcionar) hagan de su capa un sayo y prohiban fumar es una decisión lógica como empresa privada que es. Ahora bien, que se justifique el hecho de que uno no se pueda encender un cigarrito mientras se toma un café en este establecimiento arguyendo que este acto puede mermar la calidad del producto me parece una muestra de humor negro sin parangón.
Si algún día tengo la ocasión de visitar la casa de Juan Valdés, me podrán prohibir fumar, porque supongo que la calidad del café que atesorará semejante lugar será sublime, pero que recomienden abstenerse de un vicio desde siempre ligado al cafecito en un establecimiento que vende agua sucia haciendo creer que es café más jodidamente exquisito del planeta es para descojonarse. Si los responsables de los controles de calidad de "Starbucks café" acostumbrasen a meterse en el cuerpo el mejunje con el que ganan dinero a espuertas, no creo que suscribiesen la frase de los cartelitos. Lo más sorprendente es que esta empresa incluso tiene contratada gente para que viaje por el mundo para descubrir los granos de mejor sabor, hay que joderse. Desde este espacio, propongo un nuevo cartel para asegurarse de que la calidad sea impecable:

"Para preservar la calidad del café, rogamos se lo tomen en el bar de al lado".

Ahora bien, habrá quien lo considere un producto de calidad (que merezca una media de 3€ por taza - vaso de cartón), presupongo que los guiris procedentes del país del Whopper, dado el desmesurado interés de la compañía por asentarse en edificios de Madrid situados lo más cerca posible de monumentos, museos o lugares de peregrinación obligada de los turistas que nos visitan (Museo de Prado, edificio Vitalicio, calle del Arenal, Alonso Martínez...) y que conocen ya la marca y su "exquisita calidad" (ojo a la cursiva y a las comilllas).
Nadie dudará que Starbucks es al café de calidad lo que el MacDonalds a la cocina de calidad. La diferencia básica es que por una tercera parte de lo que puede costar una comida decente, uno se puede meter para el cuerpo un menú con hamburguesa, patatas y bebida; en el caso del café ocurre todo lo contrario en la relación calidad / precio, uno se puede tomar un pedazo de café como la copa de un pino en un bar normalito (y fumarse lo que se tercie) por 1.50 € aproximadamente.
Para terminar (esta vez no me extiendo más), un dato que afecta a todo el tinglado de negocios que, como es el caso de Starbucks, ganan dinero vendiendo café y que explica cómo las ganancias de este último grupo se hayan multiplicado por tres en los últimos 8 años:
"De los casi US$ 55.000 millones que cada año genera el comercio del café, solamente un 15 por ciento, es decir, US$ 8.000 millones llega a las manos de los productores. Por su parte, la organización no gubernamental Oxfam estima que los productores sólo reciben el 7% de lo que paga el consumidor final".
(Texto recogido del diario "
La insignia" de hace unos años en relación con la conferencia mundial sobre el café).

"Tened cuidado, Telemandril os vigila"

viernes, enero 07, 2005

Los ochenta (o cómo joder la memoria con un revival)

Decía Karina que "cualquier tiempo pasado nos parece mejor", suponemos que guardándose un comodín para asegurarse vivir de las rentas 30 años después. Mucho más rigor me merece el dicho que asegura que el ser humano es el único animal capaz de tropezar dos veces con la misma piedra. Si desde el punto de vista artístico y estético hay una década para olvidar (estas cosas siempre van por décadas, ¿cómo se llamará esta en la que malvivimos?), no hay duda que los 80 se llevarían la palma. Y hete aquí que en nuestros días, los invisibles monstruos que dictan modas y revivals diversos, se han marcado esa jodida década para machacarnos musicalmente. De todos modos, este tipo de melancólico onanismo sigue siempre el mismo patrón. Coja usted la década en la que se encuentra, réstele dos, o sea, 20 años, empiece a copiar la estética de ese periodo, y listo. Y luego está lo de la música. Es increíble el número de personas que juran y perjuran que no hubo mejor música que la que se hizo en los 80. Pardillos. No es que se hiciesen cosas malas, de eso nada, lo que ocurre es que este revival se ha centrado en las cosas más oscuras de esos años. Porque cualquiera que no tenga recuerdos de esa época, o los que no la vivieron, podrían pensar que durante todos esos años, no sólo en Hispania, sino en el resto del globo, los artistas de las cuerdas vocales sólo cantaban penas y desdichas. Se recordarán esos años por ser la década de las baladas, básicamente porque una serie de emisoras de radio, como es el caso indiscutible de Kiss FM, engañan a todo quisqui diciendo que su música es lo mejor que se parió en los 80. Con el riguroso perdón por la expresión y si se me permite, unos cojones. Aún perteneciendo a un grupo de comunicación grande y solvente (Onda Cero), parece que les tienen restringido el presupuesto, porque sólo deben tener discos para cubrir 24 horas, lo que hace que las canciones se repitan todos los días incluso prácticamente a la misma hora (si por algún casual escucháis esta emisora de fondo, porque hay que ver la cantidad de lugares en los que hace las veces de hilo musical, comprobaréis que entre la 16.10 y las 16.25, suena impepinablemente "Angie" de los Rolling Stones, formación musical conocida por sólo tocar baladas, anda y jódete). Amén de semejante despropósito (anda que no tienen canciones los de Jagger), castigan incesantemente los oidos con odiosos bodrios como "Total eclypse of the heart" de la cansina Bonnie Tyler y demás baladitas que podrían calificar la emisora como la radio del suicida. Estoy de acuerdo con que a alguien le puedan encantar las canciones con que machacan el oído, pero eso de tirarse el pisto con el rollo de que programan la mejor música... y que encima que sea la mejor de los 80...
Otro hecho sancionable, señoría, que perpetra esta emisora es la que ha derivado en uno de los revivals patrios más tristes que se recuerdan. Cuando uno tiene 10 años, el criterio estético no está plenamente desarrollado, motivo por el cual reconozco que por casa podría encontrar un par de cassettes de un grupo cuyos más acérrimos fans mejor habrían hecho dejándolo aparcado por siempre. No cabe duda de que fue uno de los grupos más laureados dentro de la piel de toro, y conocido allende las fronteras. Me estoy refiriendo a Mecano, objeto de las más bajas pasiones musicales de los responsables de pinchar discos en radios como Kiss FM e incluso fuente de inspiración de un musical, (¡tiembla Andrew Lloyd Webber!) ¿Para qué coño ensuciar el inocente recuerdo que muchos guardamos de este grupo y de esta época? Porque, reconozcámoslo, tratar de escuchar una canción perpetrada por la ecuación Hermanos Cano + Ana Torroja a día de hoy e intentar no sucumbir a la vergüenza ajena que provocan la mayoría de las letras de las canciones que todos hemos llegado a escuchar alguna vez, es bastante difícil.
Pero como todo en este mundo, la misteriosa mano de la publicidad decide qué vuelve a estar de moda, sin que ninguna voz disonante opine sobre la dudosa (o nula) calidad de lo que en cualquier momento inundará el mercado, siendo el patrón estético a copiar en todos los sectores siempre que se quiera estar "in".
Bien es cierto que, musicalmente, muchos nos aferramos a géneros o formaciones musicales de otros tiempos distintos de los actuales, ya sea por nostalgia en el caso de que hayan desaparecido o por rehuir de la ponzoña sonora con que nos bombardea la radio fórmula. Lamentablemente, quienes resucitan voces y sonidos del pasado (a sabiendas de que ello va a reportar ganancias con las que volver a invertir en esa especie de onanismo sadomasoquista), lejos de guiarse por el camino del buen gusto o por la novedad que en su día supuso el fenómeno en cuestión, siguen criterios más condenables. Pretender sacar tajada violando el recuerdo nebuloso que guardamos de la banda sonora que nos acompañaba en otros tiempos (en la que no cuestionábamos su calidad) es imperdonable. Esta benevolencia con la que acogíamos todo lo que nos vendían por la radio o la televisión bien se podría deber a que desconocíamos otros medios para escuchar cosas nuevas, o por la ingenuidad que nos hacía creer que todo era cojonudo. Hoy en día, allá el que siga este último camino ("si no te compras este disco o no escuchas esta música eres gilipollas") , pero sí que disponemos de medios para acercarnos a otras músicas, otros géneros sin tener que seguir a pies juntillas lo que nos digan en los no-se-cuantos principales. Internet es el más claro exponente, hace mucho más fácil la huída de estas modas pasajeramente resucitadas. De todos modos y a modo de nota personal, prefiero que este orgiástico festín de sobras mohosas con el que se complacen medios como Kiss FM, siga su curso natural, porque no hay cosa peor que se haga un revival de algo que a uno le guste. Motivos:
a) Súbitamente, a todo el mundo le gusta lo mismo que a tí y te conviertes en uno más de la estúpida mayoría que se deja llevar ciégamente por las tendencias marcadas.
b) Alguien de esa estúpida mayoría, con tan sólo unos días subido al carro del revival, se las quiere dar de listo y saber más que tú y que nadie sobre el tema en cuestión.
c) La constante presencia de la música objeto del revival conduce a la saturación, La saturación conduce a la reiteración, y la reiteración al odio, que diría el mismísimo Yoda si no fuera porque solo es un muñeco al que le meten la mano por el culo para que se mueva. Y eso es malo, malísimo, tener que renunciar a la personal, intransferible y a menudo secreta afición musical porque todo Cristo habla maravillas y asegura saberse de pe a pa las letras, vida y milagros del grupo / cantante en cuestión.
Aún así, hay solución, tú tranquilo, aunque se den frases como "no, si a mí esta música siempre me ha gustado" (que se dan) o sandeces por el estilo, las cosas volverán al orden cuando otra cosa se ponga de moda y no haya respiro para dejar de escucharla en todos lados.
Lo mejor de todo este tinglado "ahora vuelve esto, ahora esto otro" es que hay grupos o cantantes que, para nuestra suerte, rara vez serán objeto de un revival y de ser impregnados por el halo rancio que rodea este tipo de eventos. Es lo que tiene el ser considerado un clásico (no, que no me refiero a Mozart, Beethoven, Schubert o Bach, aunque insistan algunos gilipollas descerebrados en incluirlos tal cual en recopilatorios de música "chill out", hay que ser majadero), por más que insistan coñazos como Kiss FM en que los Rolling, por poner un ejemplo, se hicieron famosos por tocar tan sólo una canción en su vida (¿adivinan cual? Como pista subir unas líneas más arriba) y por tener un cantante que es igualito igualito que el más feo de los hermanos Calatrava.

"Tened cuidado, Telemandril os vigila"

miércoles, enero 05, 2005

Telemierda

(Dos rombos: dado el tono del siguiente artículo, en el que se incluyen tacos, palabras malsonantes, maldiciones, vejaciones sugeridas, comentarios soeces y juremantos variados, se advierte a las personas melindrosas y débiles de espíritu que mejor harían espabilando, ¡coño!)
Ni ganas que tenía de empezar con frases ajenas, pero voy y me encuentro la que sigue:

Hay algo absolutamente tranquilizador sobre la televisión: lo peor está siempre por venir.


El responsable de tan genial frase no es otro que Jack Gould, crítico televisivo del New York Times que con toda probabilidad desconozca cómo en Hispania, las televisiones públicas y privadas vienen haciendo lo imposible por rebatir sus teorías embadurnando de mierda el imaginario colectivo que construye la caja tonta, tocando fondo en lo que a miseria intelectual se refiere.
Atrás quedaron los tiempos en los que Laswell, Lazarsfeld y otros tantos teóricos de la comunicación sentaron las premisas en las que aún hoy se escudan quienes nos venden humo. Informar, formar y entretener eran las bases sobre las que había de funcionar un medio de comunicación. La televisión siempre se ha revelado como un cauce aparte en el que todo puede valer con tal de ganar dinerito, que los empresarios tampoco son tontos, pero con el tiempo, todo se ha pervertido hasta el punto de haber redefinido sus funciones como servicio público. Por lo que se puede ver a cualquier hora del día, nada puede tener más interés para el telespectador que patrocinar el tren de vida que putas, maleantes, chulos, viciosos e ignorantes, entre otros, mantienen gracias a lo que largan, a lo que dejan de largar o a las camas que deshacen. No creo equivocarme si el 100% de ese público potencial al que está dirigido el patético espectáculo de vidas que se sustentan en la venta de su intimidad al mejor postor, dudase en calificarlas de chusma inservible. En este punto no se quien es más hipócrita, si aquellos que deciden por los demás, o los que abiertamente lo critican y pierden el culo para no perderse detalle.
Una experiencia sociológica interesante no es meter a 20 personas en una casa esperando a ver cómo se matan entre sí, sino echar un vistazo a la programación y tragándose el orgullo, sentarse en el sofá a ver el dantesco espectáculo en el que, reitero, putas, maleantes, chulos, viciosos y demás gente de mal vivir airea su mierda, o lo que es aún peor, se disfraza de contertulio y critica como los demás lo hacen. No me llena de orgullo admitir que lo considero insoportable y que he decidido prescindir bastante de la televisión, hay quien sí se pavonea de ello, incluso de forma clandestina, para volver luego a casa y dejarse invadir por (lo que no deja de ser una apreciación personal) escoria catódica ajena. Los hay incluso mejores, los que reniegan de la telebasura y sólo afirman ver los "doumentales de la 2", único baluarte cultural que perciben en la programación, lo que, vuelvo a decir, personalmente, no es más que un error de base. La cópula del león en el Serengeti o la complejidad del sistema digestivo humano son a la cultura lo que el bacon a la dieta mediterránea, un añadido cuyo interés radica en la curiosidad. Lo inofensivo del contenido, los planos bonitos y el rigor de una voz en off tras un chute de heroína son la principal diferencia que tiene con respecto a la programación basura, que, cayendo asimismo en la curiosidad, lo hace de forma morbosa. Por ende los términos "cultura" y "televisión" tampoco es que sean contradictorios, pero lograr la fórmula en la que un formato reuniese hoy en día la formación con el entretenimiento sin dejar de ser complicada, no contaría con demasiado respaldo. Es por eso que el requisito que se le pide a un medio como la televisión es el de que entretenga, sin más. Sobre los programas del corazón (epíteto de programas que hurgan en la mierda de los famosos -con independencia de las barbaridades cometidas para colgarles la etiqueta de "gente famosa"- con o sin su consentimiento y/o colaboración) poco queda decir que todos admitamos (también con independencia de la honestidad de cada uno a la hora de deir la verdad).
Otra modalidad de telemierda o de entretenimiento televisivo con el que, lentamente, sin apenas despertar sospechas, nos han venido acostumbrando durante años las televisiones copiando el formato del "reality show" o "talk show" yanqui, es el que se desparrama por todas las cadenas en los denominados "programas de testimonios". Valiente tipo de programas en los que drag queens cofiesan a sus progenitores que la depilación de piernas nada tiene que ver con una nueva afición ciclista, reencuentros de familiares que llevan años sin hablarse, cornudos y cornudas que perdonan en público a sus liberales parejas, gente con el cuerpo totalmente cubierto por tatuajes y piercings, ancianos de 90 años que llegan al segundo sin despeinarse... vamos, lo que se dice un jodido circo de gente cuya mayor ilusión es salir en la televisión para que todo el puto pueblo en el que vive se cague de envidia o le vitoreen cuando vuelva. Dijo Andy Warhol que todos deberíamos tener nuestros 15 minutos de fama, a lo que, a nota personal, añado 15 años de ostracismo y desprecio público si con esa aparición en televisión, lo que esa gente pretende es poder llegar a imaginar lo que siente uno de los famosos que pululan en los intervalos en los que estos talk shows dejan tiempo a otros espacios igual de asquerosos. Sin ánimo de menospreciar a tan numeroso grupo social (no olvidemos que entre los años que llevan estos programas funcionando, el número de canales que los emiten y el número de invitados por programa, media España puede meterse en este saco -si descontamos, eso sí, el famoso "invitado comodín", que aparece en diversos programas de testimonios jurando sufrir el problema sobre el que se trate cada día-), proponemos un sistema que garantizará, no sólo 15 minutos, sino una auténtica carrera dentro del mundo del famoseo, con sus paparazzis, sus exclusivas, sus apariciones en programas de mierda, y demás ventajas. Los pasos a seguir pueden ser los siguientes:

  • Practicar cualquier actividad sexual con alguien que ya sea famoso (si no se puede encontrar el momento, se puede inventar una historia, cuanto más inverosímil y escabrosa, mejor). Esta es la opción más fácil, un famoso se lo hace con una, esa una con otro, ese otro con otra... Viene a ser lo mismo que cuando se le daba de comer a un Gremlin después de la medianoche, hay más oportunidades de encontrar uno.
  • Asegurar haber consumido cualquier tipo de sustancia estupefaciente y/o sicotrópica con algún famosete o ser el camello de alguno de ellos. Si luego te tiras un farol y acojonas al gremio diciendo que puedes revelar una lista de clientes, te lloverá el dinero.
  • Trabajar como empleado del famoso que se tercie y desvelar posteriormente sus trapos sucios (aquí la capacidad de inventar también es importante).
  • Decir que alguien de tu familia espera un hijo de un famosete. Si ese alguien es mujer y es la que asegura estar embarazada, doble pelotazo, que la madre o el padre le acompañen a todos los programas posibles y dejen caer perlas del tipo "es un canalla, mi pobre hija..."
  • Asegurar ser miembro de la famila Pajares.

Y es que si nosotros teníamos a los personajes de las series televisivas de nuestra infancia como modelos a seguir, ¿qué modelos les quedan a los chavales de hoy cuando a todas horas la televisión muestra estereotipos de viciosos, sodomitas, mangantes, putas, sinvergüenzas, verduleras, chulos y demás muestras de chabacanería sin límites?

Sin embargo, la única preocupación desde el observatorio legal del ministerio de cultura acerca de los contenidos televisivos es regular exclusivamente los programas de contenido violento, con el fin de que los niños no terminen siendo unos salvajes. No recuerdo quien dijo una frase que venía a decir que no es cierto que la televisión engendre violencia, antes de que existiese, la gente ya era violenta, incluso en mayor grado. Esta preocupación ministerial viene acompañada por la mayor atracción de todas, el "Consejo de sabios". Esta expresión, lejos de hacer referencia a un comité de expertos en la materia acerca de la que dirimen, personalmente siempre me ha recordado a un grupo de brujos conspirando en "El señor de los anillos". Lo mejor del asunto es que uno de esos sabios que tienen que decidir sobre el futuro de la televisión viendo el cariz que está tomando en los últimos tiempos, aseguró que no tenía televisión. No se si por querer mantener una pose chic, por dárselas de intelectual, por abominar de los contenidos años ha, porque los "documentales de la 2" ya no le ponen o porque es tan súmamente simple y torpe como para no saber la razón por la que recibe una nómina calentita cada final de mes a costa del contribuyente. O sea, que no sólo hay que sufrir una programación vomitiva, sino que encima hay que pagar (con dinerito del erario público, recordemos) a una panda de gandules, paladines de la salvaguarda de encomiables valores humanos, que, váyase a saber por qué motivo, ni siquera saben qué tienen que regular. Señoras Cármenes, Calvo y Caffarel: o ponen de patitas en la calle a aquél miembro del comité que no vea un mínimo de, pongamos, 15 horas televisivas diarias (que se joda), o para próximas ideas de semejante calibre, me buscan un puesto en el comité de marras, que en casa tengo televisión (lo que haga con ella es otro cantar, visto lo visto). Prometo teñime el pelo de blanco y dejarme una barba larga, larga...

Mientras el "Comité de sabios" hace sus cositas (bueno, algo hicieron en su día, recomendar que la televisión pública se acogiese a la doble financiación -impuestos + publicidad-, opinión que hasta la persona menos capaz habría sabido recomendar), las televisiones pugnan por alcanzar índices de audiencia más altos sin importarles la carnaza que echar a los hambrientos de basura catódica. 2004 se reveló como el año en el que una cadena privada, Telecinco, desbancaba a la televisión pública en espectadores. No olvidemos que esta lucha por reventar el audímetro también podría ser considerada una competición para ver quién es capaz de soltar más kilos de mierda mientras eso le suponga un beneficio económico. Y si el día de mañana los niños de hoy, en vez de violentos (ufff, menos mal, el "Comité de sabios" vence sobre las fuerzas oscuras), terminan siendo calcos de la peor calaña ensalzada por la televisión, más trabajo, más becarios haciendo prácticas en los medios para seguir las andanzas de las nuevas generaciones de... ya lo saben. Y más dinerito para las televisiones. Y así hasta que llegue un día en el que haya más famosetes de postín que gente normal.

Tanto revival gilipollesco con modas y músicas y a nadie se le ocurre volver a los formatos televisivos de hace apenas 20 años, cuando se podía presuponer valores como la moral y la dignidad en quienes decidían qué teníamos que ver, aunque para gustos, los colores.

Antes de terminar, con una cita del gran Federico Fellini, sólo espero que, de existir civilizaciones extraterrestres, no tengan los medios técnicos para recibir lo que va rebotando de satélite en satélite más o menos desde el trozo de espacio que corresponde a la península ibérica, ni la capacidad de entender otras lenguas, la nuestra concretamente. Aniquilar el planeta entero sería un acto de solidaridad y de amor interplanetario al acabar con un suplicio vergonzante e inmundo, aunque evitable negándonos en redondo a encender la caja tonta, tontísima (como aquél del "Consejo de sabios", si al final va a ser mi ídolo).

La televisión es el espejo donde se refleja la derrota de todo nuestro sistema cultural.


"Tened cuidado, Telemandril os vigila"

martes, enero 04, 2005

Bienvenidos al blog del Proyecto Frikiworld

"Este hombre no para, ¿para qué crear un blog?" Pues sí, amiguitos internautas, no paro, y si he decidido meterme en estos follones es por hacer algo más aprovechando que me sale gratis.
"¿Y qué coño es eso de un blog?" se preguntará algún malhablado. Bueno, pues viene a ser entre una página web que permite cierta interacción y una especie de diario, ya que permite añadir entradas per seculam seculorum. Por internet os encontraréis miles y miles, siendo la tónica general las vivencias de sus autores, sus vacaciones y demás rutinas personales. Es por esto por lo que también suele llamarse "cuaderno de bitácora" y por ende "bitácora" a secas.
Como mis vivencias personales no son de incumbencia de nadie, y mejor, que váyase usted a saber si todo lo que hago por internet es legal ("si no me informo, no es delito"), he dedicado el presente blog, bitácora o página con cosas, aquí lo dejo a vuestra elección, a departir sobre los más dispares temas, siempre con una característica común. Aquí es donde entra a trapo el mandril. Fue Claudio Ranieri quien aseguró en su día tener los huevos pelados ante tanta tontería de la que era testigo (gonffios dijo, que traducido literalmente del italiano es "hinchados", aunque gracias a la presta intervención de un plumilla en la rueda de prensa que daba, se decantó por el adjetivo anteriormente citado)... en este caso ¿de qué tendrá el mandril el culo pelado?
Hale, desde aquí os invito a participar y a comentar lo que os salga del módem. Críticas, ataques a la yugular, blasfemias y demás actos de maliciosa intención sobre todo aquello que os revienta serán bienvenidos. Saludos.

"Tened cuidado, Telemandril os vigila"

 

Sólo llevamos visitillas